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“Prefiero no robar al Estado y que me paguen la gasolina»

4 de octubre de 2011
4 de octubre de 2011

eduardo lozano

Por Eduardo Lozano M.

La sentencia emitida por el presidente del Congreso de la República, Juan Manuel Corzo autor de una iniciativa para que se le libere del pago del combustible para los vehículos que tiene para su uso, no puede ser más descabellada y pone en entredicho no solo de qué es capaz como persona, sino que deja muy mal plantada a la institución que representa y a los componentes del poder legislativo.
 
Corzo hizo la propuesta en el Congreso alegando que con su salario no podía sostener el pago del combustible de los dos vehículos que el Congreso de la República le asignó para facilitar sus desplazamientos personales.
 
Mi pregunta es: Un congresista, como es el caso de Corzo, que recibe un estipendio de 16 millones de pesos mensuales (7.900 dólares aproximadamente), más bonificaciones, viáticos y otras prebendas propias de su cargo, cómo no va a tener dinero para pagar el combustible de los dos vehículos que para su goce le suministró la institución?
 
El requerimiento del congresista además de ser totalmente desenfocado se convierte en una petición de pésimo gusto que deja mucho que pensar a quienes por una u otra razón votaron por él e inclusive al mismo partido del que hace parte y que en su oportunidad lo avaló como candidato al Congreso.
 
Y LO DEL ROBO?
 
Esta es la otra parte en la que no he dejado de pensar desde que escuché sus palabras en una entrevista de radio que concedió a la W-noticias.
 
Como así que “Prefiero no robar al Estado y que me paguen la gasolina”?.
 
Esta frase determinante da para pensar muchísimas cosas de su actividad política, profesional o empresarial.
 
Con la seguridad y la frialdad que lo dijo en su entrevista, me dio la sensación que esta alternativa ya la ha puesto en práctica en otras oportunidades.
 
Además de ser un reto muy peligroso, desdice totalmente de lo que debe ser un funcionario público, el cual en cualquiera que sea la circunstancia debe ser transparente y con una moral a toda prueba.
 
Discúlpeme señor Corzo, usted puede ser el Presidente del Congreso de la República, pero como colombiano, tras escuchar sus declaraciones radiales, no me queda otra alternativa sino la de desconfiar totalmente de su gestión.
 
Si con 16 millones de pesos de salario mensual, que equivalen casi lo que ganan 30 trabajadores rasos en un mes no puede pagar la gasolina de sus automóviles y sentencia que “Prefiero no robar al Estado”, qué podemos decir quienes acudimos para aprovisionar nuestros vehículos y que devengamos un salario modesto?
 
Antes de que caiga en tentaciones debiera renunciar a la curul y se quitaría de una vez por todas el problema del pago de la gasolina.