5 de marzo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

No prestan atención a las advertencias, pero quieren salir exonerados

23 de octubre de 2011
23 de octubre de 2011

Frente a esta situación, que puede convertirse -ojala no sea así- en un gravísimo problema de orden público, las comunidades se preguntan qué fue lo que pasó, por qué estamos en esta situación y quiénes son los responsables.

Una somera averiguación permite señalar que Aguas de Manizales sabía de la elevadísima posibilidad de que la planta de tratamiento Luis Prieto colapsara por el deslizamiento de un terreno aledaño. Tal asunto había sido denunciado por el doctor Bernardo Mejía Prieto en artículo publicado en el periódico La Patria del 14 de febrero de este año.

Dicho artículo describe claramente la situación que se presentaba con el acueducto de la ciudad por la salida de servicio de la planta de Niza y por la inminencia de riesgo en la planta Luis Prieto, si, como sucedió, llegaba a colapsar la conducción de agua que abastece a la planta referida. Se recordaba que, en noviembre del año pasado, una crecida de la quebrada El Perro casi daña uno de los dos tubos que conducen el agua. Y, se recuerda también, por estos días que en 1981, es decir hace 30 años, hubo otra avalancha y sin embargo ninguna medida se tomó para prevenir los daños que ahora nos afectan.

Ante la urgencia de realizar unas obras para proteger la conducción y la planta Luis Prieto y para arreglar y poner a funcionar la planta de Niza -que quedó fuera de servicio por el invierno del año anterior- la administración de Manizales solicitó al gobierno central que, de los recursos de Colombia Humanitaria, se entregaran los aportes necesarios que permitieran -como lo señala Mejía Prieto- “se ejecuten las obras de tratamiento y manejo de los taludes que están presentando inestabilidad” y advertía “También es urgente recuperar la conducción de agua cruda que viene de Río Blanco, obra cuyo presupuesto se estima en $4.300 millones y que se debe acometer lo más rápidamente posible, para al menos contar con toda la disponibilidad de agua que tenemos en servicio de la ciudad y así evitar posibles contingencias que se nos lleguen a presentar en el momento en que falle la conducción que viene desde la planta Luis Prieto Gómez”.

Sin embargo, después de haber sido advertidos y ocurrir lo que ocurrió, un reporte de Aguas de Manizales y la Alcaldía, ante las críticas por no tener en funcionamiento la planta de Niza, reconoce que tan solo en junio de este año perfeccionaron un acuerdo entre Aguas y la Alcaldía y dieron comienzo a las obras. Confiesan que gastaron más de siete meses -desde la emergencia- para acometer la solución que permitiera tener la planta de Niza en óptimas condiciones de funcionamiento.

Ante estas realidades esperamos que el Alcalde y el Gerente de Aguas de Manizales les respondan a la comunidad y a los entes de control ¿Por qué no se declaró la urgencia manifiesta desde el año pasado? ¿Por qué se demoraron tanto tiempo para acometer las obras? ¿Por qué no se dio un tratamiento prioritario que permitiera poner a funcionar la planta de Niza? Y ¿Por qué  no dispusieron de un plan B si se llegaba a presentar una nueva emergencia? Pero además, el gobierno nacional también debe responderle a los manizaleños ¿Por qué si los daños fueron en el invierno del año anterior, Colombia Humanitaria se demoró tanto para entregar los recursos?  

Ahora, tanto el presidente Santos como el alcalde Llano y el gerente de Aguas, salen a decir que la emergencia será por unos pocos días. Inicialmente dijeron que cuatro o cinco, después que siete y ayer que 12 o 15 por la gravedad del daño y si no llueve. La gente quisiera saber si la están engañando o le están diciendo la verdad.

Y esa pregunta se la hace la gente porque se traen plantas desde Bogotá para potabilizar agua y se habla de tener 100 carro tanques para atender la emergencia aunque sólo aparecen 45 y eso contando con la colaboración de la empresa privada y con múltiples “nacimientos de agua” que hay en la ciudad y que, sin duda, ayudan a mitigar el daño causado por la imprevisión de quienes mal gobiernan.

Son inmensas las pérdidas económicas y considerables los sufrimientos materiales de los pobladores de Manizales por la negligencia de las autoridades. Mientras se dedican a hacer negocios en otras ciudades y países y alardean con que Manizales es la capital del agua, nos quedamos sin una gota del líquido vital. Y, ante la crítica airada y la protesta social por la indolencia, se atreven a decir que la culpa no es de ellos, sino de la naturaleza, y que debemos tener paciencia.

De otra parte las pérdidas para Aguas de Manizales son cuantiosas y esperamos no terminen trasladándolas a los usuarios o no terminen siendo utilizadas para promover la privatización de la empresa. También esperamos que Aguas de Manizales suspenda el cobro del incremento de $ 177 pesos metro cúbico promedio para la descontaminación del rio Chinchiná. Los errores cometidos por quienes llevan más de 10 años al frente de Aguas no pueden servir para promover la idea de que lo público es ineficiente y por lo tanto todo se debe privatizar.

Los manizaleños no debemos permitir más el abuso de quienes gobiernan la ciudad. Lo sucedido con la Comuna San José, el impuesto predial, el TIM, el cobro del alumbrado público, y ahora la crisis del agua, obliga a que, por lo menos, protestemos contra quienes nos mal gobiernan.

Gran Plantón de Protesta de los Indignados

Martes 25 de Octubre, 3 de la tarde Plazoleta de la alcaldía

CUT, CTC, CGT, EDUCAL, COMITÉ DE USUARIOS DE SERVICIOS PÚBLICOS, LIGA DE USUARIOS DE SERVICIOS PÚBLICOS,UNIÓN NACIONAL DE USUARIOS, COMOSOCOL