12 de junio de 2021
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En 30% podría bajar producción platanera quindiana por invierno

29 de octubre de 2011
29 de octubre de 2011

“La disminución en el volumen producido se derivaría de la saturación de humedad que se presentó el año anterior y que no permitió niveles óptimos de cosecha. Hay que recordar que este es un producto que se demora cerca de diez meses desde su cultivo hasta que llega al mercado”, señaló el líder gremial.

Como se recordará, el sector productor de musáceas —plátano y banano, principalmente— es uno de los de mayor peso en la economía regional, pese a que las operaciones comerciales no se realizan de manera tan concentrada como la que sucede con los caficultores vinculados a la Federación Nacional de Cafeteros, por lo que el levantamiento de un diagnóstico resulta más complejo.

“Súmele a esta situación los vendavales que se generaron en la anterior ola invernal y algunos que se han presentado de manera independiente, ocasionando una cantidad considerable de daños en los cultivos”, indicó.

Para registrar el perjuicio sufrido por las plantaciones por causa de la temporada de fuertes lluvias, González Flórez anunció que se adelanta actualmente un censo de producción que tendría resultados de la afectación real para la próxima semana.

“Los daños más frecuentes ocasionados por la humedad pueden ser el moko y la sigatoka negra. El primero consiste en una enfermedad provocada por la bacteria Ralstonia solanacearum raza 2, que ataca a todas las variedades de bananos, plátanos y guineos, así como a otras especies de musáceas y especies de solanáceas, llevándolas hasta la muerte”.

Entre tanto la segunda se refiere a la presencia del hongo Mycosphaerella fijiensis, que tradicionalmente es tratada con el uso de fungicidas químicos que, sin embargo, repercute nocivamente en el medio ambiente y afecta la salud tanto al consumidor como al cultivador, por sus características cancerígenas.

“Las zonas que han mostrado una mayor susceptibilidad frente a estos problemas en los últimos años son las veredas Murillo, en Armenia; Cantores, en Montenegro; y el área cercana al corregimiento El Caimo. Entre tanto los sectores que más golpeados se han visto por efecto del embate de las lluvias y los vendavales han sido Puerto Espejo y El Caimo, ambas de la capital quindiana; el corregimiento de Pueblo Tapao, y el municipio de Quimbaya”, destacó.

Cabe anotar que estos lugares se encuentran ubicados en un corredor ampliamente conocido por la frecuencia con la que suceden estos fenómenos climáticos, debido a una topografía que le sirve a las corrientes circular por allí.

“Ante ambas situaciones el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, ha reforzado los controles sanitarios y fitosanitarios que permiten ‘mantener a raya’ a estas enfermedades en las plantas. Sin embargo consideramos que las ayudas por invierno que había destinado el gobierno las tomaron por completo los cafeteros y el sector del plátano quedó de alguna manera desprotegido”, acusó.

Esta situación habría llevado a que se genere un clima de desconfianza por parte de los productores hacia las ayudas que puedan extenderse por parte de la institucionalidad.

“El otro factor que no nos ayudó fueron las condiciones y restricciones de la póliza agrícola para el plátano ante desastres naturales, que inicialmente se ofreció de manera gratuita. Este modelo ofrecía el pago de la indemnización siempre y cuando se afectara la vereda completa, pero en realidad se perjudicaron fincas aisladas, por lo que no se le pagó a nadie. Con la modificación que sufrió este seguro se conocen ya casos de productores a quienes sí se les ha pagado la suma indicada por afectación invernal”, concluyó.