16 de junio de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

El TLC y el producto interno bruto

15 de octubre de 2011

Cuando el hombre desarrolló una tecnología que llamó producción agropecuaria, inició un camino de mutilación y extracción de los recursos naturales, pensando equivocadamente que sacar de donde tanto había le era permitido como un gesto de la Creación a su grandeza. La naciente industria manufacturera se volcó en la sombra a proveer a aquellos recios hombres que producían alimentos, ofreciéndoles una tecnología no sostenible con un balance energético procaz. La humanidad admiró aquellos ingeniosos innovadores que ayudaban a extraer a mayor velocidad y en mayor área los recursos terrestres y marinos  y… rodamos cuesta abajo.  

Hace cinco décadas hemos venido algo perplejos, al ver que la prosperidad del productor agropecuario comenzaba a huir de sus manos y se depositaba en otras. Que quede constancia que esta debacle  – no así para los afortunados que le han arrebatado su tajada de prosperidad – ya venía antes del TLC con Canadá  y Suiza el año pasado, con México que está en ajustes después de firmado, el que se acaba de firmar con USA,  el que va viento en popa con Corea… Como lo dijo el Ministro,  esperamos tener TLC con cincuenta países en un abrir y cerrar de ojos.

Hoy en 2011, podemos ver reflejado en el PIB lo sucedido y quien se quedó con la parte de la prosperidad que correspondía a los habitantes del campo. Veamos el contribución por sectores, según el DANE.

El primer lugar en el PIB lo ocupa el sector de Bancos, Seguros, Inmobiliarias y Servicios a Empresas. Esto por guardar la plata  del sector productor primario – alimentos agropecuarios, servicios ambientales y materias primas – por moverla de una ciudad a otra del planeta, por arriesgar la plata del otro comprando y vendiendo acciones, por meterla en uno y otro negocio, por constituir hipotecas una y otra vez sobre un mismo bien. Ellos triplican el aporte que hacen la Agricultura, Ganadería, Caza, Silvicultura y Pesca.

Sigue la Industria Manufacturera, quien lo duplica con creces. Los Servicios Sociales, Comunales y Personales superan a la producción agropecuaria en 2.5 veces. El Sector Comercio, Reparaciones, Restaurantes y Hoteles casi la dobletea y  el de la Construcción lo supera en 1%. Con el sector de Comunicaciones, Transporte y Almacenamiento hoy pierde por una nariz.

¿Ante esas cifras, a quien le importa entonces el bienestar del sector agropecuario?  Debemos innovar. Su gente debe crear riqueza de otra forma, con otros productos, con otras tecnologías diferentes de la agricultura. Ya le toca a otros preocuparse por obtener alimentos, y ya lo saben hacer.  La primera opción son los Servicios Ambientales. Los billetes que circulan de mano en mano nacen de lo que se hace con las materias primas o de la plus-valía por el trabajo de cada hombre que participa. Si no hay materia prima, no se pueden imprimir billetes para que circulen. Por más amplia que sea la sonrisa con un diente de oro, no nacerán billetes.

Y la materia prima se encuentra en la Naturaleza.  Dejé de último para mencionar dos sectores que contribuyen al PIB: las Minas y Canteras y los servicios ambientales Electricidad, Gas y Agua: unidos suman 12% de contribución, duplicando el aporte de la producción agropecuaria. Esa es la cantera de riqueza que vislumbran hoy los acumuladores de capitales.  Después de los destrozos que hicieron los productores agropecuarios modernos  – incluida la extracción de maderas, peces, animales de caza – ahora los países desarrollados van con la ayuda de los TLC por el Subsuelo y sus recursos: petróleo, oro, carbón, coltán, etc, etc, etc. Y ojalá  sea lejos de donde habitan, por ejemplo desde Quebec, Canadá, al Páramo de San Turbán, Colombia.  Y otra facción corre hacia las cascadas de agua y el embalse de los ríos. Y los del petróleo continuarán agujereando el planeta hasta traspasarlo de lado a lado antes de montar las placas solares.

Por todo lo anterior, para la generación de más empleos – recurso hombre – los 50 TLC deben ser buenos. Y para el saqueo de los recursos naturales deben ser una herramienta maravillosa. Aplaudiremos unas fortalecidas trasnacionales, tal vez las 500 de la lista de la Revista Fortune. Y el Presidente Santos y su equipo serán  también aplaudidos en los escenarios internacionales, especialmente en la Organización Mundial del Comercio. También lo serán en cada familia colombiana? Ojalá, si lo que hay bueno compensa lo malo.

Es bueno que lleguemos a un consenso. Será la Energía Limpia la que permitirá una vida digna para todos: Sol, Vientos, Mareas  Vapor de agua, Bioluminiscencia. Y los hombres y mujeres de los campos serán los administradores de los recursos naturales, considerados como Bien Público e inalienable de la Humanidad, y el Estado ayudará en su vigilancia y cuidado. La Naturaleza será para el disfrute de todos, desaparecerá la tecnología fallida de la Agricultura y se abrirá paso en otros espacios la Producción de Alimentos. Desde luego, hemos de comenzar el desmonte y la transición. Si sabemos para donde vamos, allá llegaremos; no importa cuánto nos demore.

Nosotros necesitamos  un Desarrollo a Escala Humana. Y necesitamos  ser autónomos así como necesitamos del aire para respirar. Hemos de repetirlo en todos los escenarios que se creen, a todos los que deseen escucharnos, a los que no comprenden por qué la vida se ha vuelto tan difícil para las grandes mayorías. El proceso de búsqueda de equidad que comenzó hace miles de años sigue su curso. Hoy, en el 2011,  marcha en el alma y en las voluntades de los INDIGNADOS. ¿Qué larga jornada, verdad?

*Ingeniera Agrónoma, Universidad Nacional de Colombia. Mestre, Agrónoma, Universidade Federal da Bahía, Brasil.

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