1 de marzo de 2021
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El TLC, un reto para Risaralda

13 de octubre de 2011
13 de octubre de 2011

Buscando conocer las oportunidades y riesgos del acuerdo para Risaralda, el Diario del Otún consultó a los expertos en el tema que analizaron los puntos a favor y en contra de la medida. Jhon Jaime Jiménez, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Dosquebradas y miembro de la Comisión Regional de Competitividad (CRC), aseguró que el TLC es la oportunidad de comercio exterior más importante en la historia del país, al tiempo que resaltó que esto debe ser aprovechado al máximo por el empresariado local.

“Estados Unidos se ha convertido en nuestro primer socio comercial, superando incluso a Venezuela, esperamos poder aumentar los niveles de exportación en un 40 %, principalmente en un sector como el textil-confecciones que es motor principal de la industria local”, explicó jiménez. Agregó que hoy los productos textiles que ingresan a territorio norteaméricano deben pagar un arancel que alcanza el 18 %, con el TLC este gravamen sería del cero %. El líder regional dijo que el cuero, el calzado, los alimentos y la metalmecánica, serán otros sectores y productos que se beneficiarán.

“Aunque hasta el momento no se ha trazado ningún plan estratégico de posicionamiento de mercado, desde la Cámara de Comercio y el CRC, trabajaremos en la identificación de nuevas estrategias para conquistar con mayor impacto el mercado norteaméricano”, puntualizó.
 
A los sectores con posibilidades en los Estados Unidos se le suman la industria del software, el sector agroindustrial y los productos de transformación eléctrica, al menos así lo dejó claro Enrique Millán, gerente de la Andi Risaralda-Quindío. El representante de los empresarios risaraldenses, enfatizó que llegar a este mercado con estos productos dinamizará el crecimiento económico del departamento a futuro.

Igual apreciación la comparte Sergio Clavijo presidente de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras, Anif, que durante una reciente visita a la ciudad aseguró que el TLC debe ser tomada como una posibilidad de crecimiento económico. “Pereira y la región cafetera, tiene una gran oportunidad, la innovación industrial tiene que intensificarse con el firme objetivo de lograr despertar ese espíritu empresarial y conquistar los mercados de afuera. Sin embargo eso no basta, se requiere que el gobierno destine recursos en el mejoramiento de la infraestructura, y la modernización de los puertos marítimos y los aeropuertos para poder abaratar los costos de negocio en los empresarios”, apuntó Clavijo.
 
Para el director de Investigaciones de la Facultad de Ciencias Económicas y Contables de la Universidad Libre de Pereira, Jhonier Cardona, a pesar de que la región por largo tiempo ha venido trabajando en fortalecer su economía, ésta resulta insuficiente para afrontar un reto de tal envergadura. “Nosotros como provincia, no tenemos las condiciones necesarias para incursionar en el mercado norteaméricano con la fuerza y la contundencia que se pretende, hay que analizar más a fondo las implicaciones que esto traerá a nuestra economía”, expresó Cardona.
  
Esta postura es respaldada por José Alirio García Serna, presidente de la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (Anuc) en Risaralda. “Para el sector agropecuario la firma del tratado es gravísimo, ya que nosotros no tenemos la tecnología para competir contra los Estados Unidos. El gobierno nacional conoce nuestras dificultades y no ha hecho nada para mitigarlo”, explicó.

El representante de los campesinos en el departamento dijo que aunque se hable de un beneficio para el sector agropecuario por la eliminación de los aranceles, esto no será tan relevante como se piensa, ya que se entrará en primera instancia a competir con productos como maíz, arroz, frijoles que en los Estados Unidos son producidos con altos subsidios.
 
Según calculos de la Comisión de Comercio Internacional con base en Estados Unidos, gracias al TLC las exportaciones estadounidenses a Colombia podrían aumentar en un 10%, cerca de 1100 millones de dólares, y las importaciones en unos 487 millones de dólares.  Estados Unidos para el semestre enero-julio del presente año, fue el segundo destino de exportación en el departamento con una participación del 13,5 %, siendo los pantalones el producto de mayor comercio entre ambos países.