9 de diciembre de 2021
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Una nueva recesión económica

4 de septiembre de 2011
4 de septiembre de 2011

Por: Albeiro Valencia Llano

albeiroEl mes de agosto empezó cargado de noticias negativas sobre la economía en Estados Unidos y en la Eurozona. Sin embargo la situación más crítica estalló en la primera potencia del mundo, porque la política estadounidense la manejan sectores que luchan para que los millonarios no paguen impuestos y que consideran que la seguridad social no la debe asumir el Estado. En este punto el presidente Obama hizo serias concesiones sobre la manera como se debe hacer el recorte del gasto: especialmente el Medicare, el plan de ayuda médica a los mayores de 65 años; pero además, perjudica los programas a favor de los pobres y de la clase media, hay serias reducciones en los gastos de educación y se aumentó la edad de jubilación.

Resulta muy grave el acuerdo logrado en el Congreso norteamericano para subir el techo de la deuda y evitar el incumplimiento de los pagos, lo que deja al desnudo un déficit de 14.3 billones de dólares, más del 90 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB): la primera economía del mundo debe lo que vale su producción de un año.

Por todo esto y por la rebaja de la calificación de la deuda, se  desplomaron las principales bolsas del mundo. El efecto dominó tiene su causa en los temores de una recaída de la economía mundial; se piensa en una segunda recesión. No podemos olvidar que el dólar se convirtió en la moneda de reserva del mundo, pero la Reserva Federal ha emitido dólares en cantidades excesivas, lo que produjo su devaluación y la inflación mundial. Como conclusión no hay confianza en la economía de Estados Unidos.

¿Desde dónde arranca la reciente crisis?

El déficit fiscal viene desde Bush, pues durante su gobierno se redujeron los impuestos y se impulsaron costosas guerras, alegando la lucha contra el terrorismo, lo que encaja en la ideología de los republicanos. Durante el período 2001-2009 el gasto aumentó a un ritmo de 6,5 por ciento del PIB, mientras que los impuestos se redujeron en 4,7. Los republicanos se oponen a un rescate del déficit fiscal que involucre un aumento en los impuestos, mientras que los demócratas no quieren reducir los gastos en programas sociales.

En el fondo hay una lucha por el poder pues los estadounidenses están sumergidos en la campaña electoral. Por esta razón resultó tan fea la pelea política entre demócratas y republicanos, en el Congreso, para subir el techo de la deuda. Aquí perdieron todos,  porque la agencia calificadora Standard & Poor’s bajó la máxima calificación de su deuda a largo plazo y la dejó en AA+. Como conclusión, se perdió la confianza en la economía de Estados Unidos.

Las angustias de la Eurozona

Este grupo de países atraviesa por la peor crisis de su corta historia, inclusive se cree que le queda poco tiempo de vida. Se pensaba que con la moneda única se lograría la integración del continente, pero no todos los países cumplieron con los requisitos fiscales; además no hubo una clara política laboral y las diferencias entre los países “pobres” y los “ricos” es bastante acentuada.

Desde que estalló la actual crisis nos acostumbramos a los problemas de Grecia, Irlanda y Portugal, pero lo grave  hoy es que España e Italia se están contagiando, y estamos hablando de dos economías fuertes. El nivel de endeudamiento de Italia ya superó el 120 por ciento de su PIB, pero si se ahoga la situación se complica, porque es un país demasiado grande para rescatarlo. Sin embargo, es toda la economía de la Eurozona la que está empantanada; al respecto el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet dijo, hace poco, que la economía de estos países venía desacelerándose más rápido de lo esperado y que se encontraban cerca de la recesión.

Ante el pánico producido por la rebaja de la calificación de la deuda de Estados Unidos y por el desplome de las principales bolsas del mundo, el BCE compró miles de millones de euros de deuda italiana y española (8 de agosto) para frenar el riesgo; sin embargo los mercados no se calmaron y se abrieron varias brechas: Japón, China y algunas economías emergentes. Si se produce la recesión seguramente se quebrará el euro y cada país regresará a su moneda nacional.

Pero a mediados de agosto la crisis de la Eurozona produjo pánico en la economía de un país aparentemente sólido como Francia. El presidente Nicolás Sarkozy presionó a sus ministros para que propongan nuevas medidas que reduzcan el déficit del país. Por ahora circulan serios rumores de un posible derrumbe de los bancos franceses y se piensa que el próximo país en perder su calificación AAA, será Francia.

Disturbios y saqueos en Inglaterra.

En este país la situación se pone cada día más tensa. La muerte de Mark Duggan, un joven negro  de 29 años, a manos de policías viene sacudiendo toda la nación. Los disturbios de Londres se extendieron a otras ciudades como Birmingham, Leed, Manchester, Liverpool y Bristol.
Aunque en las manifestaciones no se expresan con claridad las causas de los disturbios, todos saben que el pueblo está inconforme  por la crisis económica que obliga al gobierno a reducir gastos: se recortan los subsidios del Estado, aumentan las matrículas universitarias y se evidencia la inequidad en uno de los países más desiguales del mundo desarrollado.

Todas estas señales muestran el desorden de la economía mundial y la falta de liderazgo.