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Historia repetida

21 de septiembre de 2011
21 de septiembre de 2011

eduardo lozano

Por Eduardo Lozano M.

A las puertas de una nueva temporada invernal de la que se anuncia será más fuerte que la anterior que dejó pérdidas millonarias en todo el país, da la sensación que es muy poco lo que se ha hecho en Colombia para protegerse y enfrentar una nueva embestida de las lluvias.

Al momento de la emergencia anterior que afectó a todos los departamentos y destruyó parcialmente el sistema nacional de carreteras dejando incomunicadas a varias regiones, todas las centrales de emergencia se activaron en el país con un éxito relativo, pero hoy cuando el Instituto de Hidrología, Meteorología de Colombia (IDEAM) advierte de la inminencia de nuevas precipitaciones, por encima de los promedios habituales y aún más fuertes que las anteriores, veo con preocupación que los trabajos de recuperación de los daños causados en los meses de Junio y Julio avanzan con asombrosa lentitud o no se han hecho.

No sé exactamente si fue que nos acostumbramos a actuar sobre el tiempo de los acontecimientos o por el contrario, estamos trabajando calladamente.

Me atrevo a pensar que el tema de las elecciones de Octubre, los escándalos políticos, los procesos en las judiciales contra los funcionarios del gobierno o el reciente Mundial de Fútbol Sub-20 que se acaba de cumplir en Colombia se convirtieron en fenómeno de distracción para todos y se dejaron de lado las prevenciones que se deben tomar ante la nueva arremetida de las lluvias.

Hace pocos minutos recibí un informe del IDEAM que a la letra dice:

“Proyección para septiembre-octubre de 2011: después de mediados de septiembre, se espera el inicio de la segunda temporada de lluvias del año, con un aumento paulatino de las precipitaciones en gran parte de las regiones Caribe y Andina, temporada que es muy probable esté por encima de lo normal.

Por lo anterior, dada la alta vulnerabilidad que actualmente presentan amplias zonas del país, se advierte a los entes gubernamentales encargados de la gestión del riesgo, estar muy atentos a los comunicados y boletines de predicción climática de los próximos meses que emita el IDEAM, con el fin de planear, mitigar y enfrentar posibles emergencias ante la ocurrencia de eventos hidrometeorológicos extremos.”

El texto no dice otra cosa distinta que el período de lluvias que se avecina deberá ser observado con mucha cautela ante la probabilidad que el índice pluviométrico esté por encima de lo esperado.

Los resultados que dejó la temporada de lluvias reciente como fueron la destrucción de la carretera de occidente que une a Bogotá con la población de Honda en el Tolima y que es base  fundamental para unir a la capital con la Costa Atlántica por tratarse de la carretera Panamericana, ya fue reparada?.

Pues no. Apenas se abrió un paso temporal para vehículos pequeños a la altura del denominado Alto de la Mona, mientras que los autobuses y los tracto-camiones, base fundamental para la economía del país, deben aventurarse a viajar por carreteras secundarias sin una seguridad adecuada, ni para el transporte en si, ni para la mercancía que puedan transportar.

Los gobiernos municipales, especialmente de la Costa Atlántica cuyos municipios se vieron anegados por el desbordamiento de los ríos, concluyeron ya con la construcción de los diques y “jarillones” propuestos para defenderse de las nuevas crecientes de los ríos?. Pues que se conozca aún no han concluido el trabajo, mientras la temporada de lluvias se avecina a pasos agigantados.

Cundinamarca hace un par de meses fue uno de los departamentos más afectados por los desbordamientos del rio Bogotá, que anegó y destruyó parcialmente las instalaciones de la Universidad de la Sabana y acabó con decenas fincas productoras de alimentos y hatos de la región. El gobierno del departamento en cabeza de su mandatario anunció la instalación de diques en las partes bajas del rio y el dragado del rio para permitir la fluidez de su cauce, pero esto realmente se ha cumplido?.

Tengo la leve sospecha que en el curso de pocas semanas estaremos de nuevo lamentando las emergencias por las lluvias y contando de nuevo las tristes historias de los que todo lo perdieron y haciendo cuentas de las millonarias pérdidas que deja el fenómeno natural.

No me cabe la menor duda que en nosotros no existe la cultura de la prevención y todo lo dejamos para último momento cuando ya nada hay por hacer. Vaya responsabilidad..!!!.