1 de diciembre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

El insoportable Ernesto Yamhure y sus sospechosas relaciones

1 de septiembre de 2011
1 de septiembre de 2011

No es posible con él una discusión civilizada, ni siquiera con sus compañeros. En la cabina de Radio Súper fue necesaria la mediación de Guillermo Diaz Salamanca para evitar que se enredaran  trompadas con Antonio Morales, de pensamiento ampliamente liberal. Y a mí no me faltaron ganas de renunciar a “La Escalera” por su forma insoportable y desafiante.

Nunca entendí el porqué de tanto aparato militar para sus desplazamientos, antes y después de “asesorar” al Comisionado de Paz Luis Carlos Restrepo. Su llegada a los estudios, aparatosa, ostentosa y ruidosa, era más visible que la de cualquier ministro.

Ahora entiendo más el asunto. Yamhure, columnista de El Espectador y de Caracol, tenía que cuidarse mucho por su extrema cercanía con el jefe paramilitar Carlos Castaño y, seguramente, otros sujetos de la misma pelambre.

Por lo que acaba de publicar “El Pasquín”, valiente y costoso esfuerzo de Vladimir Flórez, Vladdo, Ernesto Yamhure no sólo tomaba trago con Castaño sino que le consultaba sus columnas periodísticas y las cambiaba según recomendaciones “como se evidencia en el contenido de una USB que ya está en poder la Fiscalía”.

" (…) Amigo, a mí me parece que así es más válido lo que usted escribe, y muestra su línea crítica con todos los violentos”, le sugiere Castaño a Yamhure, en referencia a una columna del 1o de diciembre de 2002.

Castaño Gil conminó a Yamhure a evitar un ataque frontal contra la Revista Semana y la Comisión Colombiana de Juristas. “No creo conveniente su crítica descarnada a la revista Semana, es mejor ignorar eso. Tampoco es conveniente hacer peyorativo el título del libro De León Valencia, pues no es eso lo que sugiere el libro”, advierte el extinto cabecilla del paramilitarismo.

La periodista Duque recuerda que en enero de 2009, en una declaración rendida dentro del proceso que se sigue por el asesinato del periodista Jaime Garzón, Juan Rodrigo García Fernández, hermano de un ex cabecilla de las autodefensas, aseguró que en ocasiones acompañó al columnista de El Espectador.

“En el sauna de la casa de Carlos Castaño, mientras yo tomaba café ellos tomaban whisky y el doctor Yamhure fumaba su pipa (…) El doctor Yamhure participó conmigo (…) en al menos dos reuniones con las autodefensas”.

Ernesto ya no toma whisky. Se lo dijo al propio Vladdo. Lo demás es cierto.

“Yo le daba recomendaciones el año pasado a la campaña de Mockus –explica Vladdo- porque era amigo y medio cercano. Nunca a un desconocido le digo qué tiene que hacer, qué tiene que decir, ni qué tiene que escribir en un comunicado que van a sacar a la opinión pública, como es el caso de Yanmhure con Castaño.

“La injerencia de Castaño fue tal que él reescribió el artículo, le cambió el contenido, el enfoque y conservó algunas cosas del borrador que le mandó a Castaño, pero el artículo en EL ESPACTADOR salió completamente distinto. No es una simple consulta académica..”.

El periodista Vladdo reflexiona: si yo tuviera un correo así con un guerrillero, estaría hoy en la hoguera y me estarían quemando vivito. Lo de Piedad Córdoba en las famosas USB de Reyes es un caso parecido, pero todos ya la condenaron y la echaron a la hoguera. Creo que la información de Piedad Córdoba es menos explícita y comprometedora que esta de Yamhure con Castaño. José Obdulio, Fernando Londoño, un señor Saúl Hernández Bolívar, todos esos manejan un doble rasero para juzgar las cosas que tienen que ver con ellos y evaluar lo que sucede con los demás. A mí me da mucho pesar que EL ESPECTADOR y EL TIEMPO tengan en sus páginas personas tan cuestionadas éticamente, porque el asunto no tiene que ver con prontuarios, cárceles, ni nada, sino con la ética. Es una cosa muy sutil. Se tiene o no se tiene. Uno no puede tener sombras en eso”.

Ernesto Yamhure es un farsante, me dijo Vladdo, en Todelar.