2 de julio de 2020
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Déficit fiscal en USA y colapso en Europa, aceleran crisis en el 2012.

14 de septiembre de 2011
14 de septiembre de 2011

Los economistas de diferentes paises, por ejemplo, advierten al evaluar la temática de la crisis económica que estamos ante dos problemas: una crisis “clásica”, la de Estados Unidos, calificada así porque al menos está en los libros de texto; y otra sin parangón y que no cesa de dar golpes de efecto, como la que está viviendo el territorio europeo. A su juicio, la primera tiene como ingredientes un enorme déficit fiscal, una economía que no despega, poca inversión y escasa creación de empleos. La segunda conlleva más drama: datos que no calzan (Grecia); el desplome de una burbuja inmobiliaria (España); la crisis de una economía que es la tercera del mundo en términos de deuda financiera y que podría contagiar a Francia y a Alemania (Italia); un país paladín de la ortodoxia que ahora se ve en problemas por su gran gasto público (Inglaterra). Las cosas así no son fáciles para nadie. La encrucijada parece invencible.

“Es formidable que esta vez América Latina no tiene problemas. ¡Quién podría haber pensado hace 30 años que nuestra región iba a ser más ordenada que el mundo desarrollado en sus cuentas fiscales!”, afirma  Enrique Álvarez, jefe de análisis para Latinoamérica de IdeaGlobal, en Nueva York.

¿Cuánto tendremos que esperar para saber qué tan dura viene la mano? Poco, señala Alfredo Coutiño, director regional de Moody’s para Latinoamérica.

En la actualidad el mayor problema en EE.UU, es su déficit fiscal. La clasificadora de riesgo Standard & Poor’s recientemente rebajó la nota de EE.UU., que es de triple A a AA+ y empezó Troya en la Unión Americana, aunque Obama haya dicho para menguar la tormenta que el país siempre tendrá la calificación de AAA+.

Coutiño explica que “hay un daño estructural en la psicología de los agentes económicos de EE.UU. que detiene la recuperación” y que si se mezcla la crisis europea con más factores internos como el déficit fiscal, “se debilitaría la recuperación, con la probabilidad de volver a una recesión”.

Por su parte, en Europa, indica Enrique Álvarez, “cualquier cosa puede pasar”. Pero el desenlace está próximo. “En las próximas semanas deberíamos ver el efecto del paquete de rescate a Grecia y digamos que en octubre se vería si emergen nuevos problemas”, afirma Coutiño. Estas nuevas dificultades, revela, pueden venir de Inglaterra, por su gran gasto público; de Francia, por un contagio de los problemas italianos y de Alemania, por la transmisión de Italia y Francia. “Si tuviéramos algunos baches continuos y fuertes en Europa, podríamos caer en otro tipo de crisis financiera”, asevera el analista de IdeaGlobal. Un ejemplo: el mercado de deuda de Italia es el tercero más grande del mundo.
Ahora bien, buena parte del mundo desarrollado está, en términos médicos “estable dentro de su gravedad, mientras que el mundo emergente está gozando de buena salud”, resume Eric Parrado, asesor macroeconómico del ex ministro de Hacienda Andrés Velasco. Así, manifiesta el también académico de la UAI, el 2012 será de incertidumbre.

AMERICA LATINA
Si bien Latinoamérica está mejor parada que el mundo desarrollado, no hay que cantar victoria. El examen debe ser claro. Si EE.UU. cae, si Europa cae, también caerá nuestra región. Los economistas advierten que hay varios países complicados: México, por su gran dependencia de EE.UU.; Brasil, por su relación tan estrecha con China –que se puede ver afectada por una crisis del mundo desarrollado– y también por los problemas norteamericanos. A Argentina, dice Coutiño, su déficit fiscal le pasará la cuenta si es que los precios de los commodities caen y no puede solventar más su abultado gasto social.
Chile se vería menos afectado, coinciden los expertos. Alfredo Coutiño estima que podrían bajar las inversiones a los países emergentes y además verse afectada la demanda china, bajando así el precio de los commodities . Alejandro Hirmas, de GlobalFolio, estima, asimismo, que si se rebaja la calificación a EE.UU., el efecto en Chile, dada la posición financiera y de cuenta corriente, debiese ser menor. Si se desata una crisis más global en Europa, podrían verse afectadas las exportaciones a esa región e indirectamente impactaría el valor de materias primas como el cobre, agrega. Hernán Campos, de WAC Research, estima que la economía chilena está “bien protegida de lo que pueda ocurrir en Europa” y no se deberían ver mayores impactos. Cerca de la mitad de las exportaciones locales van a Asia y sólo el 17,5% de los envíos va a la Unión Europea.

Sin Triple A
Es menester recalcar que desde 1917 la economía norteamericana tenía la mejor nota de riesgo que existe. Como esto cambió, cambio el panorama mundial. Eric Parrado subraya que esta rebaja tendrá un impacto serio en varios frentes, no sólo haciendo la deuda más cara y reduciendo el crecimiento de EE.UU., sino que también generará pérdidas de capital a diversos inversionistas, dado que diversas instituciones financieras norteamericanas también entrarán en revisión para una posible reclasificación.
Esta rebaja abre la expectativa, dice Parrado, a ajustes escalados en el rating de otros países y empresas, cambios en los benchmark (clasificaciones comparativas) o simplemente a un default (cesación de pagos).

El panorama orbital, para el 2012, no parece tan halagüeño, tal vez, de un lado, complaciendo a los pesimistas y a los anunciadores de desastres, y del otro, dando cabal cumplimiento a los marcos proféticos de los sagrados libros. Muchas cosas seguirán pasando y afectarán las economías de los grandes y de los chicos. La inflación crecerá hasta el 20% en pocos años y se hará imposible manejar, seguramente. Por ahora, nos refugiamos en el oro, que alcanza niveles históricos de hasta 1800 dólares la onza. ¿después en qué?.
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