30 de junio de 2022
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Policía Nacional pidió perdón a la familia de Germán Guzmán Santander

12 de agosto de 2011
12 de agosto de 2011

“Respeto, aprecio y me solidarizo con esta distinguida familia y dejó claro que la presencia no es solo en cumplimiento de un mandato sino que va mucho mas allá, rindo excusas y pido perdón por la conducta indebida y reprochable del entonces policía Alveiro Toro Hernández”, señaló en su discurso.

Indicó que se reconoce el error de esta persona que atentó contra los derechos fundamentales de un ciudadano y debe quedar claro que la razón de ser de la institución es el servicio a la comunidad y a cada ciudadano, pues los policiales son los llamados a velar para que a cada persona se le respeten todos sus derechos.

“Es muy importante que cada día se avance en los niveles de convivencia y tolerancia y por ello debemos ser ejemplo de buenos ciudadanos”, señaló el alto mando.
Agregó que con esta acción se está cumpliendo con un deber y que se siente dolido y avergonzado, ya que este hecho no debió ocurrir nunca, pero dijo que está convencido de que no va a volver a pasar y allí es importante la veeduría de todos los ciudadanos.

“Hemos transmitido a la familia del señor Guzmán Santander y a toda la comunidad del país este mensaje de disculpa para que se entienda el compromiso institucional de rechazo a estas conductas”, expresó. Sobre la situación actual de la familia del afectado explicó que desafortunadamente se enteró de que un año después de los hechos se desapareció y que por ello a dispuesto de toda la capacidad institucional en su búsqueda.

Señaló que parece ser que se trata de hechos aislados, pero que sin embargo el compromiso es firme para tratar de ubicarlo. Por su parte, sobre las amenazas que el exagente de policía estaría haciendo a los integrantes del núcleo familiar sostuvo que se están adelantando las investigaciones del caso, pues desconocía que se encontrara libre ya que fue condenado a 14 años de cárcel.

“El compromiso es a que si este individuo sigue bajo prisión se hará la solicitud para que sea trasladado a un centro penitenciario de otra ciudad para seguridad de esta familia”, explicó. La señora Nini Johana Yepes Díaz, esposa de Germán Guzmán Santander, agradeció este gesto de humildad y de solidaridad del general Naranjo, ya que ve en él una gran autoridad que asume con valor los errores de sus hombres y de esta manera le da la cara a la ciudadanía.

Los hechos
El 9 de febrero de 2004 en las instalaciones de la estación de Policía del barrio Santander de Armenia, en el tercer turno de vigilancia del Centro de Atención Inmediata, CAI, fue encargado de la custodia de los reclusos el uniformado Alveiro Toro Hernández, gendarme que le comunicó a los internos “que de allí en adelante se las irían a pagar todos aquellos que se la debían”.

En el CAI se encontraba Germán Guzmán Santander, interno al que insultó, maltrató, le pegó e hizo que fuera golpeado por los otros reclusos, además le ordenó practicar el sexo oral con varios de los pares de celda y permitir que los genitales de ellos tuvieran contacto con partes íntimas de la humanidad de la víctima, todo ello con la concupiscencia del procesado quien observaba atento en la puerta de la macabra celda número cinco y sin que importaran los gritos de auxilio que lanzaba el atribulado recluso al que estaban torturando.

De acuerdo con la versión de sus familiares, desconocen los motivos por los que su ser querido fue llevado hasta este lugar e indicaron que en una ocasión anterior el uniformado ya lo había agredido. Recordaron que se conocían de muchos años atrás pues habían habitado en el mismo barrio.