18 de junio de 2021
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Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Moderando las tasas de interés

5 de julio de 2011
5 de julio de 2011

La efectividad de la política monetaria depende de que las expectativas de inflación estén bien ancladas; es decir, que la gente le crea al Banco que es capaz de hacer su tarea. Si no se suben las tasas, el Banco pierde su credibilidad y su capacidad de ayudar a suavizar el producto. Por lo tanto, eventualmente deberá subir las tasas si prevé que la economía crecerá más allá de lo que sus fundamentales le permiten.

Esto es cierto, como lo es que el país le debe agradecer al Banco de la República su acertado manejo del último ciclo económico, y que la autoridad en materia monetaria no es otra que su junta directiva. No obstante, esto no quiere decir que su junta no se pueda equivocar o que no se pueda opinar.

Las estimaciones del Banco exhiben un crecimiento potencial del producto que se ubicaría entre 4,0% y 4,5% para 2011. El dato de crecimiento conocido la semana pasada para el primer trimestre mostraría que el país ya está por encima de esta cifra.
¿Qué implica esto? Que el Banco le está diciendo al país que un crecimiento de 4.5% es lo mejor que puede crecer en el largo plazo. Esto quiere decir que dada la estructura económica del país, su acumulación de capital físico y humano, su innovación, sus instituciones y las reformas emprendidas sobre las mismas, en el contexto internacional actual no permite crecer más allá de 4.5% sin que haya excesos de demanda.

Lo anterior es un problema porque esa tasa es insuficiente para el país se desarrolle rápidamente. Claro, es imposible culpar al Banco de esto, pero aquí es donde es importante responder a quién tiene la razón entre el Ministro Echeverry y el Gerente del Banco.

Primero, hay dudas sobre cómo se calcula el PIB potencial. Por ejemplo, si hay cambios estructurales el cálculo va a estar subestimado y ese parece ser el caso de algunos países de América Latina. En el primer trimestre el crecimiento de Chile fue 9.8% en tanto que en Perú fue 8.8%. Pese a esto las tasas de inflación en estos dos países son cercanas al 3%.

En segundo lugar, la inflación en Colombia está cerca del punto medio de la meta, las expectativas han reaccionado a los incrementos en la tasa de intervención y tanto las tasas implícitas como las que resultan de la encuesta de expectativas del Banco de la República son moderadas.

Por otra parte, en Colombia es donde más rápido crece el crédito del sector financiero entre los países grandes de América Latina. No obstante ello, la calidad de la cartera en el país es buena, el cubrimiento es adecuado y la cobertura baja.

La última vez que se cerró la brecha, en el 2006, la tasa de intervención era 3% en términos reales. Habría que aumentar la tasa en casi 2 puntos porcentuales para llegar a esta cifra.

No se debe desconocer que la política fiscal también ayudar a moderar el ciclo, y nadie tiene la bola mágica de la economía para saber si el país va crecer más que lo ha hecho en los últimos cuarenta años, pero ante la duda de que el país puede emular a Perú y Chile el Banco debe ser prudente y demorar los aumentos de las tasas.