20 de junio de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Emergencia sanitaria en los cultivos de arroz por bacteria

2 de julio de 2011
2 de julio de 2011

arrozPor esta razón, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) declaró la emergencia fitosanitaria en todo el territorio nacional por seis meses, con el fin de controlar y mitigar esta plaga.

Según el ICA, la bacteria se produjo por los cambios climáticos que aumentaron la temperatura de los cultivos.

El ICA, además de las medidas tomadas en la resolución 002705, viene intensificando en todo el país el monitoreo de la enfermedad y la implementación del Plan de Manejo Agronómico para contrarrestar su diseminación.

El Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, declaró por seis meses en el territorio nacional emergencia fitosanitaria, con el fin de controlar en los cultivos de arroz la enfermedad conocida como “vaneamiento de la espiga”, la cual afecta la calidad del grano y la productividad del cultivo hasta en un 60%, generando pérdidas económicas para los agricultores.

Según el reporte de la entidad, la enfermedad se ha incrementado en las zonas productoras de arroz, como Magdalena, Meta, Tolima, Huila y Norte de Santander, debido principalmente a los cambios climáticos, el uso de semilla no certificada, el indebido uso de plaguicidas y el deficiente manejo agronómico del cultivo.

Para contrarrestar la presencia del “vaneamiento de la espiga”, el ICA estableció para los agricultores la eliminación obligatoria de los rebrotes provenientes de cultivos de lotes afectados. En este ámbito, sólo se permitirán rebrotes de variedades de arroz tolerantes y resistentes a la enfermedad.

Sumado a lo anterior, los agricultores deberán cumplir con el Plan de Manejo del Cultivo de Arroz establecido para este fin
Además de la adopción de estas medidas, el Instituto hace un llamado a los técnicos y agricultores a tomar conciencia de la importancia que reviste la utilización de semilla certificada e insumos adquiridos en almacenes acreditados por el ICA; además de la activación de programas de seguimiento, vigilancia y monitoreo de plagas,  la aplicación de programas de nutrición de acuerdo a análisis de suelos, el manejo integral de plagas, la destrucción de socas de cultivos afectados por la enfermedad y la rotación de cultivos, entre otros.

El Instituto confirmó el “vaneamiento de la espiga” no reviste ningún peligro en la alimentación humana y sólo disminuye los rendimientos del cultivo y el ingreso de los agricultores.