27 de junio de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Desde la Ciudad Milagro

14 de julio de 2011
14 de julio de 2011

Utilizan una serie de maniobras que en lugar de ser acciones de gobierno se convierten en estrategias de manzanillos pueblerinos más que de gobernantes.

Recientemente el alcalde encargado de Armenia invitó a un séquito  de heliotropos o comité de los gremios o cámara de comercio, que al final es la misma cosa, a una junta de empresas Públicas.

Como si fuera poco lo que  ocurre es que los llevan de las ternillas, a lo mejor para buscarlos de adeptos o para sacar el cuerpo. Los invitados especiales, dueños de una megalomanía total que los incita a participar de cuanta cáfila existe, acuden presurosos no importa que los condenen a babosadas de ocho horas con tal de que los habiliten  de notarios o notorios. Tal cual da.

Ahora el gobernador, Julio César López copiando a su subalterno José Jesús Domínguez va a realizar un examen a los ternados por Cambio Radical para la sucesión de la destituida.

Las personas afines terminan pareciéndose. Julio César ya gesticula y camina empinadito como José Jesús.

EXAMEN EXHAUSTIVO DE 45 MINUTOS A CADA UNO Y SUFRAGIOS

Los trípticos de Atilano Giraldo deberán este sábado, como homenaje anticipado al 20 de julio, desfilar frente al gobernador quien acompañado por el comité de gremios en pleno, óigase bien, en plenum, (lo máximo de la lagartería local)  escucharán en disertación a cada uno de los agraciados para saber qué piensan de la ciudad. Muy poco, seguramente.

Espectáculo circense por lo menos.

Porque uno que ahora descalifica a los tres profesionales  a través de editorial, con cita de Internet, estará también ahí en primera fila junto a los que se creen dueños de la verdad y que no han servido para un carajo porque cuando han sido convocados a luchar por los destinos de la ciudad se enconchan en la defensa de sus muy determinados asuntos particulares.

Liliana, Saúl y Gonzalo deberán hablar de Armenia durante 45 minutos cada uno y por separado.

Una vez termine el aquelarre dirigido por el brujo mayor de la corte pasará de mano en mano una calabaza para que los asistentes depositen un papelito con  su criterio sobre quién debe ser el nuevo alcalde de la ciudad.

Bonita manera de rifarse nuevamente el botín.

Estamos en Armenia, Quindío, no hay nada qué hacer. Mientras la terna, criticada por muchos, es así de sencilla, conformada por lo que la tierrita da, tiene que rendir cuentas previas a los dueños de la finquita la ciudad se hunde en medio de las ridiculeces.

La pobre o el pobre que le toque dirigir este despelote durante los próximos cinco meses deberá rendir cuentas permanentes a quienes les examinaron porque la factura de cobro no se hará esperar. Todos, toditos no dan puntada sin dedal.

Lo único cierto es que el gobernador Julio César López con el visto bueno de los heliotropos designará la próxima semana al sucesor o sucesora de la destituida porque la ciudad no aguanta un aquelarre más.