18 de junio de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Brasil logró agónico empate 2-2 ante Paraguay

10 de julio de 2011
10 de julio de 2011

Neyma no existió. Pasó inadvertido. Fue un jugador menor en una selección de Brasil con excesivos errores defensivos. Brasil se adelantó en la recta final del primer tiempo con un gol de Jadson, el jugador del Shakhtar Donetsk de Ucrania.

Jadson suplía a Robinho, que estuvo en el banquillo. Paraguay remontó en el segundo tramo. Santa Cruz y Haedo Valdez apuntillaron a Brasil con desajustes defensivos notables. De Dani Alves a Lucio, no anduvo fino Brasil.

Menezes aguantó a Neymar 82 minutos en el campo. Salió Fred en su lugar los últimos minutos. Y le salió bien la apuesta. Fred maquilló un mal partido de Brasil en el minuto 89.

Si esta es la Copa con más encuentros empatados, eso habrá que esperar hasta el final para saberlo. En el remodelado estadio ahora llamado Mario Alberto Kempes de Córdoba sí es seguro que Brasil y Paraguay han protagonizado el más vibrante partido en lo que va del certamen, aunque para no desentonar, decidieron repartirse los puntos, en un 2-2 que tuvo de todo, por la segunda fecha del Grupo B.

Así las cosas, ambos quedan con dos unidades, a la espera del choque más tarde entre Ecuador y Venezuela, en la debutante ciudad de Salta.
El juego casi se pone a favor de Paraguay desde la salida, pero Roque Santa Cruz remató alto debajo del arco con Julio Cesar vencido, en la jugada más clara para su equipo, al primer minuto de juego. Desde allí el encuentro fue un vertiginoso ida y vuelta, sin mucha claridad, donde Marcelo Estigarribia, nuevamente, fue la carta más ofensiva por el lateral izquierdo paraguayo, pero sus intentos poco resultado dieron, en la primera mitad. Por el lado de Brasil, la entrada de Jadson por Robinho permitió un crecimiento en el fútbol de Ganso, que participó de varias ofensivas en la primera mitad.

Pero la velocidad le jugó en contra a los guaraníes, que pronto se desinflaron y se vieron superados por Brasil, que sin brillar hizo prevalecer su posesión de balón con Jadson, con aciertos y errores, como estandarte. Y fue el número 20 precisamente quien abrió el marcador para la verdeamarilla a los 38 minutos de juego, con un remate de larga distancia que superó a Villar. El fútbol seguía ausente, pero por lo menos había un gol de diferencia, que no era poco.

El complemento, no obstante, fue otra historia. Paraguay, cansado y perdido, cambió a tiempo, empató en gran reacción de Roque Santa Cruz, cuando Brasil estaba para el segundo, salió a buscar el partido de igual a igual y su esfuerzo dio frutos. A los 21 minutos, tras gran asistencia por derecha de Estigarribia, una de las figuras de Paraguay, Santa Cruz habilitó al recién ingresado haedo y este remató ante la salida de Julio Cesar, que dio rebote pero no alcanzo. Con el 2-1, Paraguay fue protagonista absoluto, pero no supo rematar a su rival y lo pagó caro. Cuando el triunfo era casi un hecho, otro suplente, Fred, en reemplazo del ausente Neymar, recibió y colocó con gran técnica el balón bien lejos de las manos de Villar.
Injusticia o no, Brasil y Paraguay habían construido otro empate en esta Copa, pero sin ninguna duda el mejor juego en lo que va del torneo.

En el pintoresco y remodelado estadio Mario Alberto Kempes de la ciudad  de Córdoba, donde los hinchas paraguayos eran la gran mayoría, el equipo de Martino arrancó mejor que Brasil, presionando en todos los sectores de la cancha y no dejando jugar a los dirigidos por Mano Menezes.

Como muestra de esto, Santa Cruz  tuvo la primera chance clara cuando se jugaban apenas dos minutos. El delantero fue habilitado y sacó un potente zurdazo que pasó cerca del palo derecho de Julio César.
Sin embargo, promediando esa primera parte, Brasil comenzó a salir del asedio paraguayo y la presión de los de Martino ya no era la del comienzo del partido. Así, los brasileños se adelantaron en el campo, obligando a su rival a replegarse y a marcar mucho más cerca de su propio arco.

A los 19, Alexandre Pato quedó mano a mano con Justo Villar tras una gran combinación ofensiva de Brasil y el arquero, en un gran esfuerzo, se estiró para negarle la chance al delantero, que quiso esquivarlo pero no logró su cometido.

Pero claro, la superioridad que Brasil tomó desde los 15 minutos iba a traducirse en el resultado sobre el final de esa etapa, cuando Jadson (que entró al equipo a último momento por Robinho) sacó un gran remate rasante desde afuera que Villar no pudo contener, para darle la merecida ventaja al conjunto de Menezes.

Pero en el complemento, otra iba a ser la historia. O mejor dicho, iba a ser parecida a aquel arranque de la primera parte, con un equipo paraguayo presionando y manejando el balón y el Scratch hostigado y sin poder hilvanar una serie de pases.

Encima, a los 10 minutos, un gran contraataque encabezado por Marcelo Estigarribia acabó con una habilitación de éste a Santa Cruz, que mano a mano con Julio César, no perdonó.
Con la igualdad en el resultado, la superioridad en el juego y el gran apoyo de la afición, Paraguay mantuvo la tónica, Martino apostó por más y mandó a la cancha a Haedo Váldez, sabiendo que Brasil estaba para el cachetazo.

Y ese cachetazo iba a llegar diez minutos después, y el autor iba a ser a nada menos que el recién ingresado. Dani Alves se durmió, Cristian Riveros le robó el balón en el área y Santa Cruz recibió para habilitar a Haedo, que falló en el primer mano a mano pero que, de carambola, terminó metiendo casi sin querer el balón en el arco brasileño.

Con el 2 a 1 en contra, Brasil mostró su peor cara. Nervios, imprecisión y muy poco juego hacían prever que Paraguay podía liquidar el pleito en cualquier momento. Neymar, la estrella, jamás apareció. Ganso, otro virtuoso, se perdió en la intrascendencia. Todo era del equipo de Martino, que sin embargo no podía sentenciar la historia.

Y esa indecisión para convertir el tercer gol ante un equipo que estaba knock out iba a terminar saliéndole muy caro a los guaraníes. Porque el ingresado Fred, cuando apenas quedaba un minuto para que se cumpla el tiempo reglamentario, iba a marcar el sorpresivo empate tras una gran habilitación de Ganso, que apareció cuando su equipo más lo necesitaba.

Sorprendidos y ofuscados terminaron los paraguayos el encuentro, porque tuvieron todo para ganarlo y tuvieron que conformarse con un empate que, en realidad no le sirve a ninguno de los dos. Ambos tendrán que ganar sus respectivos compromisos de la tercera fecha para no complicar su pasaje a los cuartos de final del torneo.

BRASIL 2 X 2 PARAGUAY

Estadio: Estadio Mario Alberto Kempes, Córdoba, Argentina;
Arbitro: Wilmar Roldán (COL);
Goles: Jádson (39'), Fred (89') (Brasil); Roque Santa Cruz (55'), Haedo Valdéz (67') (Paraguay);
Amonestados: Jádson (32'), Alexandre Pato (51'), Lucas Leiva (58'), Daniel Alves (91') (Brasil); Lucas Barrios (45'), Víctor Cáceres (86') (Paraguay).

BRASIL: 1- Júlio César, 2- Daniel Alves, 3- Lúcio, 4- Lúcio, 6- André Santos, 5- Lucas Leiva, 8- Ramires (18-Lucas Silva, 69'), 10- Paulo Henrique Ganso, 20- Jádson (16-Elano, 46'), 11- Neymar (19-Fred, 81') y 9- Alexandre Pato. DT: Mano Menezes.

PARAGUAY: 1- Justo Villar, 2- Dário Veron, 14- Paulo da Silva, 5- Antolín Alcaraz, 17- Aureliano Torres, 13- Enrique Vera, 16- Cristian Riveros (15-Víctor Cáceres, 68'), 20- Néstor Ortigoza, 21- Marcelo Estigarribia (10-Osvaldo Martínez1 78'), 9- Roque Santa Cruz y 19- Lucas Barrios (18- Haedo Valdéz, 56'). DT: Gerardo Martino