14 de junio de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Agrícola, agroindustria y servicios, opción para el comercio con China

7 de julio de 2011
7 de julio de 2011

“Entre los temas más relevantes que se trataron en la actividad estuvo la brecha cultural entre ambos países, porque China es más de lo que se alcanza a ver desde afuera y por lo tanto es necesario verlo desde un punto de vista práctico. Fue muy interesante, porque salieron dudas muy productivas sobre cómo entrar a este mercado, cómo son los procesos y qué oportunidades tendrían los productos quindianos en este destino”, explicó.

Precisamente este último punto fue el que aclaró las miradas de los asistentes respecto a cómo debería estar conformada la oferta exportable hacia el ‘gigante asiático’.

“Son tres puntos que habría que explorar. Primero, la agroindustria, con productos como el café o las frutas. Estamos hablando de una nación que por su densidad poblacional, es un gran consumidor de alimentos. En este mismo sentido pienso que los alimentos ya procesados, terminados, tendrían también cabida.

Por último, se encuentran los servicios, un campo aún inexplorado y que en este mercado desarrollan extranjeros: las firmas de abogados, las consultorías, las revisoras fiscales, todas son extranjeras, obviamente con su componente nacional. Esta nación está abierta al mundo hace poco más de 40 años, y por estar inmersa en un mundo globalizado, no pueden esperar a aprender a hacer todo, por lo que se busca llevar a quienes ya sepan hacer las cosas, por lo que, gracias al potencial que tiene el Quindío en servicios, podría convertirse en una buena opción”.

De acuerdo con las cifras suministradas, existe aún una situación deficitaria en la balanza comercial, que el año anterior habría cerrado en -2.500 millones de dólares debido a que aún se importa más de lo que se exporta.

“El 92% de las exportaciones colombianas se centran en tres productos, el petróleo, el ferroníquel y los desechos de cobre, los cuales son prácticamente manejados por tres empresas: Ecopetrol, Cerro Matoso y Mundometales, respectivamente. No hemos ampliado la oferta exportable colombiana”, indicó.

Sin embargo, reveló Gómez Mejía, los estándares del país asiático pueden resultar más estrictos incluso, que la normatividad estadounidense.

“Su entidad de regulación y cuarentena es muy estricta y los procesos se cumplen al pie de la letra para todas las importaciones. Para cada producto hay una regulación totalmente distinta. Por eso se le recomienda al empresario regional que se encuentre interesado en incursionar en este mercado que se asesore muy bien, ojalá con gente que lleve mucho tiempo allá. Un ejemplo es la Cámara de Comercio Colombo-China, que opera desde hace siete años con una mesa directiva compuesta por empresarios con más de 20 años de experiencia en los negocios con este país”.

La otra recomendación se centra en el proceso de preparación al interior de la empresa para dar el salto a la internacionalización, un proceso en el que subrayó la importancia de contar con personal bilingüe y con suficientes conocimientos del comercio exterior como para poder construir de manera efectiva una presentación, un catálogo o un brochure.

Este punto podría también abrir las puertas para la otra gran opción en este tipo de relaciones comerciales: la Inversión Extranjera Directa.

“Entre las alternativas de este tipo se podrían contemplar la construcción de clúster de empresas chinas que vengan al Quindío a formar una plataforma exportadora. Esto les brinda varias ventajas, porque producir desde acá puede salir muy económico, y tenemos la ventaja de tener acuerdos comerciales con toda América del sur y gran parte de centroamérica, además de ventajas arancelarias en Estados Unidos y tratados con la Unión Europea. En repetidas ocasiones a los productos chinos les ponen barreras por ‘dumping’ u otros factores y la región podría convertirse en la puerta de entrada para otros mercados”, señaló.

Los interesados en ahondar sobre estas posibilidades comerciales pueden contactarse con la Cámara de Comercio Colombo China, en su sede ubicada en la carrera 12 con calle 72, en Bogotá, o por medio de su representación en Armenia, en la Escuela de Administración y Mercadotecnia, EAM, en la oficina de Relaciones Internacionales.