21 de junio de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Paisaje cultural sí… Minas?

27 de junio de 2011
27 de junio de 2011

Quienes conocen la historia nos recuerdan de esta conversión al café después del tabaco y la caña, pero con la disciplina propia del carácter de nuestro habitantes agrarios podemos decir que el posicionamiento fue tal que el nombre de Armenia y Quindío fueron símbolos estampados en más de un empaque de fique, que al igual que los pájaros, salieron a recorrer el mundo dejando sólo la huella de un fruto fresco y suave a diferencia del amargo de otras latitudes.

El producto forjó su propio futuro, sin permiso conquistó paladares, hogares y naciones, hoy en las oficinas de cualquier esquina del planeta su nombre y sabor no son desconocidos, y la economía colombiana cabalgó sobre su lomo varias décadas, sin que el país haya retribuido en debida manera a esos trabajadores anónimos de la economía su esfuerzo. Fue su tesón quien le dio existencia a un renglón de la economía, y hoy simplemente en la zona cafetera queda la esperanza de un incremento del precio de venta que permita la reactivación de una economía, que hoy cuenta con uno de los porcentajes más altos en desempleo del país.

Durante las bonanzas desde carreteras hasta atención médica a los trabajadores del campo prodigó, la calidad de vida impidió la llegada de fuerzas violentas y se logró un nivel de tolerancia y transparencia aceptable. La cobertura en sectores como la educación y la salud fueron pilotos a nivel nacional. Qué bueno que se haya reconocido nuestro paisaje como patrimonio de la humanidad, el reconocimiento hay que hacerlo a los hombres emprendedores de los que heredamos el amor por el campo, los recolectores que de sol a sol permitieron la recolección del grano, y los hermosos cultivos que adornan como un jardín nuestra esbelta cordillera. Felicitaciones a todos los que han colocado su grano de arena en esta meta lograda. Hoy recuerdo a muchos que por el consejo territorial de planeación defendieron tal propuesta y también recuerdo a los escépticos.

Ojalá esta declaración sea el comienzo de la defensa de la tierra quindiana, frente al avance de la minería, que amenaza con acabar con la epidermis de nuestro suelo.Crónica del Quindío.