18 de junio de 2021
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Hidroeléctricas deben sustentar impacto social y ambiental

26 de junio de 2011
26 de junio de 2011

Colombia cuenta con alrededor de 30 centrales hidroeléctricas, además de pequeños embalses, que abastecen a la población con aproximadamente dos millones de KW de energía.

Sin embargo algunos de las propuestas son inviables ya que pueden ocasionar inconformidades entre sus dueños y las comunidades; caso de esto es el proyecto para la construcción de la central hidroeléctrica de Urrá II en la Costa Atlántica, donde los indígenas de la cultura Embera quienes mayor oposición han manifestado.

"El proyecto Urrá II fue pensado casi simultáneamente con Urrá I, sin embargo hay una gran diferencia y es que este último es un proyecto pequeño que regula los caudales de crecida del río Sinú, en cambio la segunda fase tiene un gran problema sociocultural y ambiental, ya que inundaría una zona de reserva indígena y de reserva de flora y fauna”, argumentó Fernando Mejía Fernández, profesor adscrito al departamento de Ingeniería Civil de la UN Manizales.

Cuando se concibió Urrá en el año 2000 se ocuparon 417 hectáreas del resguardo indígena del Parque Nacional Paramillo ubicado entre los departamentos de Antioquia y Córdoba, pese a esto la comunidad fue reubicada y adicionalmente les entregaron 12 mil hectáreas.

“La construcción de la primera central en este sitio ha sido de ayuda pues antes de que existiera se presentaban inundaciones de sus tierras y cultivos, ahora el problema es mínimo o sólo se da cuando las temporadas invernales son muy fuertes pues es necesario dejar las compuertas abiertas para que el agua fluya”, explicó Mejía Fernández.

En la actualidad esta hidroeléctrica genera 340 megavatios de energía, es decir aproximadamente 1.270 gigavatios hora al año, con los que se sostiene el 2% del consumo anual de electricidad en Colombia

Pese a los beneficios obtenidos en este momento los Emberas no están de acuerdo en volver a ser desplazados, porque discuten que existe un exterminio de la cultura indígena con la masificación de estos proyectos.

“En una central hidroeléctrica, fundamentalmente las que involucran una presa y un embalse, inciden muchos factores en el diseño pero uno de los más importantes es el impacto ambiental negativo que generan en cuanto a la apropiación de tierras pues las comunidades se resienten, y allí es donde los dueños de los proyectos deben ofrecer mejoras en la calidad de vida para que puedan seguir realizando sus actividades económicos y culturales según la tradición, y además donde se les ofrezcan beneficios que antes no tenían”, comentó el profesor.

El Dato

Entre las centrales hidroeléctricas más importantes que tiene el país se encuentran Chivor en Boyacá, Salvajina en Cauca, Betania en el río grande de Magdalena, San Carlos en Antioquia, Guatapé en Boyacá, Porce II y Porce II en Antioquia, Miel I en Norcasia; además están en proceso de construcción Sogamoso, Porce IV, entre otros.
    
Universidad Nacional Manizales