23 de junio de 2021
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El Hernán Ramírez Villegas brilló con luz propiaEl Hernán Ramírez Villegas brilló con luz propia

23 de junio de 2011
23 de junio de 2011

Sobraron halagos, calificativos y sobre todo ganas, para mostrarle a Colombia que Pereira está lista para recibir la fiesta mundialista con “bombos y con platillos” y con ello demostrar una vez más que la Trasnochadora, Querendona y Morena, será una de las mejores sedes mundialistas de la cita orbital que se avecina.

Los 32.000 pereiranos que se dieron cita en las graderías del tradicional escenario, y los miles que no consiguieron asistir al “Hernán”, pero que vibraron desde las afueras y calles de la ciudad, evidenciaron que el estadio de los pereiranos no tiene nada que envidiarle a los “Colosos” europeos, o a los ya tradicionales estadios argentinos y brasileños que con su colorido, hacen del fútbol la práctica deportiva más importante del mundo.

Unión de fuerzas
Aunque querido, el Hernán Ramírez sintió con rigor el pasar de los años, el descuido de muchas administraciones y la falta de compromiso con el escenario deportivo más representativo de la ciudad, se sintió.

Hoy 30 años después de su nacimiento, los risaraldenses afianzan su orgullo con el que hoy muchos llaman fervorosamente “El Monumental” Hernán Ramírez Villegas, catalogado uno de los mejores de Colombia.

El trabajo mancomunado de los entes nacionales, departamentales y municipales fue notorio y se reflejó desde la puesta en marcha del proyecto, hasta su culminación en la noche de ayer, donde los bailes típicos, la alegría, la colorida ceremonia caracterizada por juegos de luces y un espectáculo de fuegos pirotécnicos, fueron el elemento que consolidó la jornada.

Una fiesta de este calibre no sería lo mismo sin el fervor característico de la raza pereirana, que por años acompañó al “Grande Matecaña”, en su trasegar por la primera división y que ayer recordó que ese mismo sentimiento es el que siente cualquier colombiano cuando ve “a los suyos” representando un país de 44 millones de colombianos.

Fue una fiesta en paz, que dio ejemplo de hermandad y compromiso con la Querendona, Trasnochadora y Morena.