20 de junio de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Devuelven sonrisas a los risaraldenses

30 de junio de 2011
30 de junio de 2011

Carlos Enrique Hoyos, presidente de la Sociedad de Cirujanos Plásticos, menciona que cuando un niño nace con una hendidura del labio o de paladar, el procedimiento inicial es cerrar las hendiduras, pero como estos  niños  tienen una programación genética, una serie de anomalías adicionales en su cara y  problemas en el desarrollo de sus huesos, es posible que la parte media de la cara se retrase en el crecimiento y que los dientes no se acomoden adecuadamente, es por esto que es necesario realizar diferentes intervenciones que ayuden a ir corrigiendo de manera gradual el problema, y es precisamente esta la labor que se quiere desarrollar este año.

Objetivo
Lo que se busca es continuar con las intervenciones de los pacientes que ya fueron tratados por primera vez y que aún presentan deformidades en la parte superior de su mandíbula, su nariz o  su boca, consiguiendo mediante este procedimiento mover los huesos y obtener un  resultado más acorde con el de una persona que no padezca esta enfermedad. Normalmente una operación de estas puede llegar a costar 20 millones de pesos.

Este año la misión cuenta con 4 odontólogos y cirujanos maxilofaciales, cirujanos plásticos de la Fundación Rotaplast que han venido desde los Estados Unidos,  un grupo de odontólogos y  cirujanos maxilofaciales locales, los cirujanos plásticos de la ciudad y los miembros de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica.

Testimonio
Héctor Javier Villegas es una de las personas que ha sido favorecida por la Misión Rotaplast y que ahora siendo estudiante de últimos semestres de odontología en la ciudad de Manizales, espera devolver a muchas más personas todo lo que esta misión ha hecho por el.

El futuro odontólogo dijo “creo que la labor que realizan todas las personas de la fundación y colaboradores de esta misión es maravillosa, el trabajar sin ánimo de lucro y sin esperar nada material a cambio,  nada más que las sonrisas y los agradecimientos de los pacientes”.

El como muchas otras personas ha tenido que llevar este proceso prácticamente desde su nacimiento, y siendo partícipe ya de una Misión Rotaplast espera poder continuar en ella, hasta llegar a corregir completamente su problema.

Héctor Javier afirma que “es un error muy grande decir que estas personas solo ayudan al paciente en si con las cirugías, ya que el que ha vivido el proceso en carne propia puede decir que la familia y los diferentes agentes de socialización  agradecen igual y muchas veces hasta más que la persona intervenida”.

Por último expresa que para el como una persona que ha tenido que convivir con esta situación desde que nació, estas personas no son sólo médicos, son héroes o ángeles que devuelven sonrisas y trabajan en beneficio de estas personas que tanto lo necesitan.