14 de junio de 2021
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Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Desde el Quindío

7 de junio de 2011
7 de junio de 2011

Y ese es precisamente el trabajo de los medios. Hundirles en los entresijos la ponzoña de la verdad  para de revolcar verlos.

No tienen argumentos. Dicen pendejadas para tratar de desvirtuar su bandidaje pero les queda difícil convencer porque nadie les reconoce credibilidad, por el contrario los identifican como los reyes de la vacuna.

Son sólo unos asquerosos traficantes venidos a menos cuando la gente se ha dado cuenta de su iniquidad.

Cuando se  cuente la verdad , o por lo menos a los que aun no saben de sus andanzas, tendrán que tenerse del rabo porque aunque vociferan  tienen detrás de sí un ramillete de cuentas pendientes difíciles de evadir.

Por poco menos de sus chantajes hay algunos en la cárcel pagando por  una nimiedad frente a las llamativas extorsiones de que han sido víctimas muchos que han osado meterse en la política. En otra parte estarían  pagando cadena perpetua.

Son unos utilitaristas. Se dicen amigos cuando  necesitan  que les sirvan y  defiendan sus intereses pero cuando no se les plegan a sus vanidades se retuercen frente a sus indelicadezas y salen a criticar a quienes hasta hace poco  hacían venias.

Lo mejor que le puede ocurrir a cualquier mortal es que estos traficantes de la politiquería lo traten de enlodar con estupideces. Ignoran que caer en sus fauces es un acto de rebeldía ante sus fechorías y por lo tanto un hecho reinvindicante.
 
Logran lo contrario porque la gente no es ingenua y saben que los quejidos gagueantes son los estertores del inminente y seguro final
de sus fechorías.

La cosa va muy bien. Estamos listos para el litigio público.

Las pistolas y los retos a muerte ya lo conocerán los pertinentes.

Vamos bien…las ratas salieron de su nido.