5 de julio de 2022
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Ni tan brutos los indios

3 de mayo de 2011
3 de mayo de 2011

Quiero referirme a raíz de las catástrofes que estamos viviendo como resultado de la ola invernal, a un tema bien desconocido sobre la manera como los indígenas llamados Gorrones, que vivían a orillas del río Cauca a la altura del actual Roldanillo, sorteaban las dificultades por las crecientes del río.
 Son varios los cronistas españoles que hacen alusión a las ventajas que obtenían los indios Gorrones cuando el río Cauca se crecía. Voy a traer a colación la relación que hace josé Sardela, quien fuera uno de los acompañantes de Jorge Robledo cuando éste hacía su exploración de estos territorios, navegando por el río Cauca desde Cali.
Los españoles quedan maravillados por el hecho de  que los Gorrones construyeron un canal que comunicaba el río Cauca con una zona baja ubicada en las cercanías de Roldanillo. Cuando el río crecía, de inmediato las aguas comenzaban a entrar por el canal hasta una zona en donde se formaba una inmensa laguna que actuaba como una especie de “ciénaga” artificial. Todos sabemos que los desbordamientos de los ríos y la formación de ciénagas son el sitio propicio para el desove de los peces. Esto lo sabían muy bien los indios de aquella zona, de manera que una vez que se llenaba la laguna artificial, cerraban el canal de comunicación con el río de tal manera que cuando los niveles del río descendían, la laguna permanecía con la misma agua pues se taponaba su salida. De esa manera los indios Gorrones se abastecían durante mucho tiempo de peces que se criaban y desarrollaban en dicha laguna.
Así describió Sardela el fenómeno: “Estos indios que aquí habitan tienen una laguna grande que tendrá de box (dominio de un país marítimo) una legua. Sírvese del río grande (Cauca) por un canal que los indios tienen hecho a mano, que será de tres estados (cada estado, siete pies) en hondo y de XX y XXV pasos (paso igual a 5 píes) en ancho y sírvese cuando el río crece y las aguas son muy grandes y entonces entra tan gran cantidad de pescado en aquella laguna  y se cría dentro que es una cosa de admiración y en cierto artificio que los indios tienen hecho al tiempo que se vacía el agua acaecer a ver en aquella balsa que queda hecha  más de dos estados de pescado y así lo sacan y lo asan en barbacoas y tienen hechos muy grandes trojes de ello para rescatar con otros indios”
Nada que ver con lo observado en la actualidad cuando se invaden las riberas de los ríos y los sitios en donde pueden aligerar su cauce (ciénagas), son taponados y se construyen vías o se hacen sembradíos que en la etapa invernal son arrasados. Tanta ciencia, tanto desarrollo y no somos capaces de evitar nuestra autodestrucción.