26 de septiembre de 2021
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Un carcinoma incurable

2 de abril de 2011

¿Por qué la corrupción galopante no se ha podido exterminar en Colombia? Habría muchísimas respuestas, pero la que es apenas obvia es enriquecerse ilícitamente y en forma rápida, y ya de allí en adelante, si le fue bien en la pesca, comerá trucha toda la vida, y de ello se beneficiaran los más allegados al poseedor de ese enlodado baloto.
Sin lugar a dudas, durante más de 50 años, ha existido en Colombia la corrupción, manifiesta de diversas formas, unas desde el Poder, con la clase política, privilegiando por medio de los partidos políticos a quienes movían masas , generalmente desinformadas, ignorantes, y más necesitadas, y quienes eran los que iban como toro al matadero, con su voto, escogido por el que le iría a dar unas “ayuditas” para mejorar su casita, y algunas becas en colegios oficiales o “colocarlos” en algún puestico, mal, regular, o bien remunerado, según de quien se tratase y lo que hubiera hecho en la campaña para elegir, llámese Presidente, Senador, Gobernador, Alcalde, o Gerente de algún Instituto Descentralizado, o de allí hacia abajo como chofer del “Señor Ministro”, o como celador, mandadero, o como Doméstica, en una casa de alguno de los Jefes políticos que se hubiesen tomado el Poder.
Desde luego que en cuanto a los contratos en Salud, Obras Públicas,  y en todos los Ministerios que manejaran presupuestos, había lugar a la tajada. Fueron famosos los fortines conservadores como La Contraloría, La Caja Agraria, La Caja Nacional de Previsión Social, Telecom, el  I.C.S.S. el cargo de Zar de Precios, y otros tantos, en donde sólo “entraban” no los más capaces, sino los “mas godos” y desde luego con seis meses sin haberse cortado las uñas. Pero como esas rapiñas se remontan en la memoria de quienes ya pasamos el “séptimo piso”, las generaciones actuales creen que solo los “Ítalo-americano-colombianos “ de apellido Nule, son los bandidos por excelencia, y que los inquietos descendientes de “el Teniente-General-Jefe Supremo, Gustavo Rojas Pinilla” le han metido mano a unos pesitos, o que los Narco-políticos brotaron hace poco, o que sólo en la administración de Alvaro Uribe se compraron votos y se dieron puestos o notarias o se chuzaron teléfonos, deben tomar un curso de historia de la corrupción política colombiana, arrancando desde 1.950, y se darán un tremendo banquete con tan suculentas prebendas que siempre se han venido otorgando.
Pero esto es apenas quizás, algo anecdótico, no es propiamente la “pepa” del problema, el mayor lastre que llevamos corre por cuenta del narcotráfico, uno de los negocios más rentables del mundo y elemento fundamental para general altos índices de corrupción en todos los estamentos.
Para la mexicana Brisa Edeny Resendiz Reyes, quien ganara en 2.006, el premio al mejor ensayo político, que titulo “Tres problemas, una solución”, hace un análisis muy profundo de los tentáculos alcanzados por este ilícito negocio, y que de algún tiempo hasta hoy viene golpeando duramente a México, donde las poderosas bandas de narcóticos, permearon no solo a buena parte de la sociedad sino a funcionarios del Estado, incluidas las fuerzas militares, tomando como “modus operandi” , a los mafiosos colombianos. Según lo revela el informe de Transparencia Internacional, sobre la corrupción en el mundo, África, América Latina y Asia, son los continentes con peor reputación, en ese mismo orden. Según el mismo informe, en Colombia, el problema es aun más grave, por las particularidades que presenta, pues ha existido una larga convivencia con el narcotráfico, y el afán del enriquecimiento ilícito, se convirtieron “en la medida y en la forma de ascenso social, además de que están permeados en conjunto, la política, la economía, la agricultura y además, el deporte, incluidos algunos clubes de futbol y otros personajes alineados en este ilícito.
Como causas del problema , una investigación hecha por The Control Risk Group con sede en Londres, los encuestados empresarios más importantes de Gran Bretaña,
Francia, Alemania, Escandinavia, y los Estados Unidos, dieron cuatro razones que explican el soborno y la corrupción, de mayor a menor importancia:
-Ganar un nuevo contrato
-El beneficio personal
-Asegurar influencia política
-Mantener un contrato existente.
La legislación colombiana designó a los partidos, como los únicos instrumentos para acceder al poder político, pero como lo dice  Brisa Edeny, si esos instrumentos “ están viciados, en poco o nada podrán contribuir a que se fortalezca la Democracia” ,pues la corrupción encontró puertas abiertas en las diferentes administraciones públicas , y además ante la ausencia total de la Ética, palabra exótica en nuestro medio.
No nos llamemos a engaños, la corrupción es un cáncer interminable, y no tomemos como chivos expiatorios a individuos como los Nule, o los Hermanitos Rojas, pues antes de ellos, con ellos, y posiblemente después de ellos habrá corrupción.

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