22 de septiembre de 2021
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Ricardo Waldman: el Muisca Urbano

6 de abril de 2011
6 de abril de 2011

ricardo waldman

Se conocieron en el colegio Real de Santa Fe, institución emblemática de este lapso. Allí nacieron muchas barras de cocacolos que hacían respetar su territorio, ahuyentando a los camajanes del occidente y sur de la ciudad. También en este centro decente se organizaron algunos grupos pioneros del rock nacional.
 
Ricardo, era el bohemio del cuarteto, tranquilo preocupado por la música y la poesía. Inquietudes que lo acercaron a los Speakers, Ampex y Flipper. De todos los que hoy dicen ser pioneros del Rock, al único que recuerdo es a Ricardo: fue testigo de los momentos estelares del Gogó y los grandes conciertos de las discotecas de los sesenta. Era tan familiar Ricardo, al medio rockero que Rodrigo García, nos mamaba gallo, cambiándonos nuestros apellidos, Waldman, por Hozzman.
 
A Ricardo, también lo recuerdo desfilando con minifalda escocesa, confeccionada por el sastre de los Grupos de Rock, Francesco, una noche en La Bomba,  la inmensa pasarela iba de occidente a oriente, donde estaba el escenario giratorio de la discoteca, con los dos cubos donde bailaban, Mireya y Olga Lucía. Este desfile cumplió su objetivo: el mini escándalo que originó en la sociedad capitalina, que sacó del anonimato al osado Waldman. Días después la bella modelo Hilda Strauss, también despertó el interés de los medios, por sus ligeros atuendos que dejaban ver más de lo que era permitido por los prejuicios republicanos.
 
Con la llegada de la cultura hippie, Alfi, Potocho y Tavo emigraron a la Unión Americana. Ricardo se integró a este movimiento, convirtiéndose en el primer animador de los espectáculos hippies, Pongámonos las pilas, en los años 70 71. Sus nexos con el núcleo bohemio lo llevaron a San Agustín, para entrar en contacto con esta cultura. Acompañado de su guitarra comenzó a recorrer la región, convirtiéndose en el trovador hippie, que le cantaba a la naturaleza y sus bondades, a nuestros aborígenes y sus sabidurías.
 
En su oficio de trovador encontró a Mario Rodríguez, quien con sus flautas, organizaron la base de la agrupación  Los Amerindios y se completó con Carlos Navarro “el ratón”, ex Beatniks, batería; Cosme Castañeda, guitarra, flauta, voz; Jorge Latorre, percusión; Jorge Duarte, guitarra, flautas; Sandra Reyes, voz y flautas. Luego a Jorge Latorre, lo reemplazó, Orlando Posada.
 
Los Amerindios, era el sonido en el que se fundía la vitalidad del rock con los diferentes aires folclóricos de Colombia. Fueron excelentes embajadores de nuestra música vernácula, en América y Europa. Actuaron en escenarios de Cuba, Ecuador, Venezuela, España Italia y Alemania.
 
Esta agrupación, encontró en Ana Milena de Gaviria y Carlos Pinzón, los grandes mecenas. Gracias a la esposa del ex presidente Gaviria, ellos animaron la lectura de la nueva Constitución de Colombia, lo que fue la gran vitrina, para que los contrataran para Expo Sevilla. El padre del Rock nacional, Carlitos Pinzón, los presentó con el presidente de Lufthansa, empresa que los llevó a Alemania donde hicieron una gira que los comprometió en 46 conciertos.
 
Hoy en la calma de la disciplina del yoga, Ricardo recuerda con cariño los años de sus grandes logros frente a sus amerindios y sus grandes éxitos: Bus urbano- Palma de Chontaduro- A San Andrés-La Guaneña, entre otros más. Los Amerindios grabaron dos álbumes para Sonolux.