17 de septiembre de 2021
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Las barras bravas

10 de abril de 2011

Somos muchos los auto desterrados de las tribunas, como el notario Francisco Alonso Garcés y este su servidor, gracias a la intolerancia y a la violencia que se vive adentro y en las afueras de los estadios de fútbol convertidos, a la vez que en campos de Agramante también en lona de batalla, por cuanto desadaptado forma parte de las llamadas “barras bravas”.

Aquel fenómeno nacido para su propia vergüenza en Inglaterra, cuna del fútbol moderno, se ha ido regando lenta y peligrosamente por otros contornos para, después de pasar por Argentina, llegar a algunas plazas colombianas, rebasando muchas veces la labor preventiva y el esmero de las autoridades locales civiles y de policía.

El Colombiano de este domingo trae un completo, preocupante y esclarecedor informe acerca de los brotes delincuenciales de las “barras bravas” y ciertamente que habría acciones útiles que trasplantar del Informe Taylor, que cita el diario, para empezar a ponerle coto al accionar antisocial de las barras criollas, comenzando por implementar el derecho de admisión a los estadios, por instalar cámaras de vigilancia profusamente y por penalizar con severidad, sin derecho a rebajas de penas, a los criminales que asesinan, hieren, lesionan, dañan y hurtan por cuenta de la mal entendida “pasión” del fútbol.

No puede ser posible que la sociedad y el Estado puedan seguir impasibles, de brazos cruzados, ante un fenómeno creciente en el país que ya deja muertos, mutilados, parapléjicos, bastante dolor en las familias y mucha impunidad. No más paños de agua tibia, no más tardanza para atacar esto que se está volviendo epidemia. Hay que ir a fondo y al precio que fuere. El fútbol debe ser ocasión de recreación y no motivo de muerte y luto.

Increíble, pero cierto, que en Colombia esté vigente desde el año 2009 la Ley 1270 creadora de una comisión para la seguridad, la convivencia y la comodidad en el fútbol y que, lejos de conocerse los resultados benéficos de la gestión de dicho comité, los hechos, que son tozudos y no mienten, la descalifiquen.

Tiro al aire: como sigan así de mal las cosas, para ir a un estadio de fútbol habrá necesidad de invocar a todos los santos y santas que en el cielo están, para que nos presten las armas con que se defendieron aquí en la tierra. Pueden seguirme en Twitter: @franjagalvis.