25 de febrero de 2021
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Desde Armenia

28 de abril de 2011
28 de abril de 2011

El Quindío no es la excepción.

Si bien las campañas por determinación legal sólo comenzarán en agosto, dígase lo que se quiera, todos han destapado sus credenciales y aspiraciones.

Veamos por hoy:

BELÉN SANCHEZ, CANDIDATA A LA GOBERNACION  POR EL PARTIDO DE LA U.

El partido de la U., no ha logrado consolidación formal en la región y  pese a esta circunstancia, con   una evidente división intestina y difícil de conciliar, ha determinado oficialmente el nombre de la diputada Belén Sánchez, como candidata a la gobernación.

Tiene el aval de ese partido pero carece de la legitimidad de base.

A Belén se le reconoce experiencia y recorrido político y administrativo.

En esta ocasión por creerse que su candidatura ha provenido de un conventículo, donde apareció la mano del gobernador López y sus amigos, apalancados por el parlamentario Libardo Taborda, su aspiración parece estancarse en un lodazal generado por la antipatía del procedimiento de escogencia aunque con todos los ribetes de legalidad. No todo lo legal es ético, afirman por ahí hasta el cansancio.

Sánchez Cáceres no tiene discurso para afrontar la campaña como una propuesta refrescante, por el contrario la asocian con la vieja y curtida maquinaria politiquera.

Como candidata no logró el objetivo de hacerse al apoyo del partido liberal  ya que es concreto que la senadora Amparo Arbeláez, máxima electora de la región, ha dicho en todo los tonos que jamás la apoyará.

La senadora liberal tiene profundas razones políticas. Sabe de antemano que Sánchez es pieza clave del senador Plinio Olano, rival electoral en el departamento, y ni que fuera bobita, le entregaría el mando político regional a su contrincante.

Por otra parte, una concreta cuenta de cobro a Nacho Gallego, inspirador de la campaña belencista, quien no la acompañó, siendo su socio  en varias oportunidades, en su elección como senadora apartándose para votar por el doctor Olano.

Son estas algunas  reales circunstancias de Amparo Arbeláez para apartarse de la candidatura de Sánchez Cáceres, pero que  con su proverbial manzanillismo, esgrime otros aspectos pero estos son los  fundamentales.

Pero hay otros poderosos. Tiene la senadora la responsabilidad de obtener legitimidad en su liderazgo como jefe liberal indiscutible, ayudar a elegir copartidarios en  la gobernación y la alcaldía de Armenia, máximos botines políticos, y sin ninguna duda consolidar  su virtual reelección.

Entretanto, se teje el respaldo de Arbeláez Escalante, por razones obvias y elementales a la candidata Sandra Paola Hurtado, liberal hasta los tuétanos, ahijada y prohijada por el carrielismo, sumun del clientelismo local y poseedora de algunos encantos como su juventud, barraquera y disposición política y económica para su empeño electoral, aunque carece de discurso y nadie sabe aún cuál es el concepto de  departamento que quiere administrar y sus propuestas no se conocen.

Vale la pena recordar que mimada hasta la extremaunción es doña Sandra Paola de Luz Piedad Valencia, candidata liberal a la alcaldía de Armenia, su mentora y artífice electoral, que si bien tienen un distanciamiento temporal, nacieron y se criaron  políticamente en la misma cuna.

De otro lado, el respaldo que ha dado a Sánchez Cáceres el diputado Néstor Jaime Cárdenas no cuenta con el apoyo del partido conservador, constituyéndose en solo un apoyo unipersonal de clara precariedad electoral.

Vista así  las cosas la situación de Belén Sánchez Cáceres, es por decirlo de alguna manera, compleja de todas las complejidades