17 de septiembre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Vergonzosa agenda de la Asamblea

1 de marzo de 2011
1 de marzo de 2011

El Plan de Desarrollo del gobernador López Espinosa consta de más de ochocientos artículos de los cuales no se han podido poner en ejecución cinco.

Una colcha de retazos  y un arbolito de navidad al que le colgaron cuanta pendejada se les antojó. Un menú impracticable por falta de recursos y carencia  de tino y experticia. Pero había que darle el puesto en Planeación al diputado de La Tebaida. Punto.

Cuando nombraron a Javier Ramírez como director de Planeación, el objeto era rediseñar el Plan y meterlo dentro de la normatividad y las posibilidades ciertas.

Fue peor, Ramírez de buena fe revolcó todo el esperpento y ahí si fue cierto que se jodió el asunto.

La decisión: vender el sofá. Sacaron a Javier Ramírez y la cosa quedó peor. Trajeron a Armando Rodríguez como repitente, para congraciarse  con los empresarios del sector privado. La cortesía con los heliotropos apenas eso, cortesía, porque estos jamás han gustado del origen de la actual administración. Aseguran en los encuentros culinarios que no sirve para nada y que es pernicioso su ancestro en las jugarretas. Hipocresía. ¿Y de este regalito qué?  Nada. Este es un buen funcionario para adorno. Sabemos  que respira porque de lo contrario se podría confundir con una figura de cera. La insipidez hecha realidad.

No se conoce ningún aporte al desarrollo del departamento sobre su vocación o la cacareada competividad. Pura retórica de la más alta alcurnia. En eso llevamos más de veinte años desde que el agrólogo Rodríguez  era el cerebro de la Fundación para el Desarrollo y mucho antes de sobornar guardas de tránsito.

Son funcionarios pajizos, teóricos y nefebilatas.

Y ahora para variar y ponerle ‘trabajo’ a la duma se inventaron tres proyectos que dan grima y que debieran  haberlos tramitado de manera clandestina para no dar pena ajena.

La vergonzosa agenda de la asamblea tiene que ver con el reacomodo del comité de seguridad, es decir para saber como comprarán la gasolina el coronel de la policía, el del ejército y el director del Das.

Otro acerca de  los pobres migrantes quindianos para que les autoricen comprarles un ataúd para cuando se mueran de hambre en el exterior y uno  más, mentiroso dizque para darle unas becas a los profesores que participen en el concurso Compartir al Maestro. Denigrante. Cositas de trámite pero de aquello nada.

Entretanto, ya les afinaron las fauces a los honorables con la nómina paralela mientras nos meten el cuento de que la restructuración administrativa fue para ahorrar recursos, los mismos que se van por la alcantarilla de la secretaría privada al entregarle contratos publicitarios cada cuatro meses por doscientos millones de pesos a cuentachistes y toda suerte de lagartijas.

Así estamos, un tinglado de prestidigitadores haciendo magia, desapareciendo el presupuesto y entregando la cosa exprimida en las bolsas de los pecaminosos socios.