26 de septiembre de 2021
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Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Palo porque bogas y palo porque no bogas

20 de marzo de 2011
20 de marzo de 2011

Las críticas que comenzaron por la dirigencia del sector gremial, encabezados por el presidente de la ANDI  Luis Carlos Villegas, no tienen en mi criterio fundamento. Villegas criticó a Garzón por el manejo que se le dio al reciente paro camionero y la solución que al mismo le dio el vicepresidente.

Pero, es que acaso el vicepresidente no puede ingerir en la solución de los problemas que se presentan en el país?. El tema estaba vedado para Garzón?.

En este punto debe hacerse claridad. Si los anteriores funcionarios que ocuparon la vicepresidencia de la república brillaron por su discreción, qué razón hay para criticar a quien está demostrando capacidad de liderazgo para el cumplimiento de sus funciones. Hasta donde yo entiendo el vicepresidente como coequipero del Jefe del Estado, debe estar atento de cuanto acontece en la administración y listo para prestar su concurso en el momento que sea requerido.

Que lo llamen como Superministro o como le quieran decir, es lo de menos. Lo importante de todo esto es que sin miramientos está trabajando en procura de tener un país mejor y más ordenado.

Señor Villegas y quienes critican hoy al vicepresidente Angelino Garzón: Cuando una persona está dispuesta a trabajar hay que dejarla. Lo que ocurre es que veníamos acostumbrados a otro modelo de vicepresidentes. Desde que la figura fue restablecida por la Constitución de 1991 han pasado 5 vicepresidentes, pero ninguno con el “arranque” y decisión del actual.

1991-1994 Fabio Villegas (Transición)

1994-1996 Humberto de la Calle Lombana

1996-1998 Carlos Lemos Simmonds

1998-2002 Gustavo Adolfo Bell Lemus

2002-2010 Francisco Santos Calderón

Me pregunto: Si el funcionario no interviene en las decisiones de un país y deja toda la batalla en manos de terceros, los colombianos nos estaríamos quejando por su desinterés en los temas que atañen a una administración.

Este sentimiento me traslada a la época de los galeotes cuando remasen o no los esclavos recibían con látigos un castigo. De ahí la frase acuñada a través de los tiempos: Palo porque bogas y palo porque no bogas.

Si el vicepresidente Angelino Garzón no interviene o deja de opinar frente a la actualidad nacional, correría la misma suerte con sus detractores.

Así que déjenlo actuar, que la historia dirá si lo hizo bien o mal, pero desde ahora ahorremos las cortapisas para quien ha demostrado hasta el momento deseos y buena voluntad de trabajo.