18 de septiembre de 2021
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El libro sobre el Papa Juan Pablo II

21 de marzo de 2011
21 de marzo de 2011

– Lo hemos invitado para hablar del libro Por qué es santo (Ediciones B), la historia del verdadero Juan Pablo II, por el postulador de la causa de su beatificación, Sladowir Oder, Polaco. Después de haber leído este libro, ¿qué concepto le merece?

– No es un tratado ni de filosofía, ni de teología, así dice también el padre Sladowir Oder quien es el postulador de Juan Pablo II. Es más bien un resumen de ese proceso de cómo él ve la vida de este singular Pontífice, entonces nos habla de su vida en la familia, su vida como adolescente, su paso por la universidad, su sacerdocio, Juan Pablo II como papa, y quiere acercarnos a él como persona y después de reunir esos documentos preparase para su beatificación, quiere decir que su vida era muy parecida a la de cada uno de nosotros. Escribe algunas cosas nuevas, como por ejemplo que Juan Pablo II se ve un poco mortificándose y flagelándose; él tenía un cinturón y con él se mortificaba. Pero no esto no es nuevo, ni especial. Para mí este libro es una ayuda para cada uno de nosotros que vivimos hoy. Quiere decirnos a través de este libro que hoy se puede ser santo y por qué el es santo, porque era parecido a cada uno de nosotros.

– Los santos finalmente no son extraterrestres, ni personas que llegaron ya con las alas puestas, sino que fue un proceso como humanos que reciben la gracia de Dios y en ese proceso encuentran cómo se puede llegar a ser santo.

– Sí. Aquí, como él escribe en este libro, le tocó a Karol Wojtyla a quien le tocó experimentar lo que puede experimentar cada uno de nosotros. Entonces tuvo que nacer, vivir en una familia, experimentar también el dolor de la muerte de sus familiares, pues aunque ellos murieron, él tenía que seguir viviendo la guerra, la II GM y la persecución. Le tocó trabajar duro cuando era adolescente. Entonces es como usted dice, él no fue extraterrestre, no vino acá con alitas pegadas en la espalda. No. Él fue como nosotros, vivió entre nosotros y le tocó confrontarse con la realidad como cada uno de nosotros tiene que confrontarse cada día con la realidad.

– ¿Cuál sería uno de los puntos más importantes en este caso, digamos ya no de Juan Pablo II sino de Karol Wojtyla que nos enseña a nosotros cómo llegar a ser santos?

– Yo me acuerdo, hablando de su familia, que él decía y dice también en el libro, que el primer seminario para él había sido su familia y me acuerdo también de esos cuentos, porque yo viví un año en la ciudad en que él nació, cuando estaba en el noviciado. Entonces con mucha frecuencia íbamos de su casa al templo donde fue bautizado, donde él fue acólito también en ese templo. Su padre le enseñaba la oración al Espíritu Santo y un día, abrió la puerta un poquito y lo vio de rodillas rezando de rodillas y esto era para él fue un ejemplo muy grande, por eso tomó muy en serio esas palabras y más cuando su padre lo invitaba a rezar, le decía: “Reza. Reza la oración al Espíritu Santo”. Desde ese entonces no dejó de rezar un solo día. Yo creo que el período de ese primer seminario es muy importante para cada uno de nosotros, y como él lo pudo experimentar en su familia, nosotros también debemos experimentar en nuestras familias para que tengamos un fundamento, algo que va a iniciar nuestro camino a la santidad.  
La segunda cosa importante de este libro, sería un objetivo en mi vida. Él tenía un objetivo absolutamente claro. En este libro sabemos lo que sucedió con sus compañeros cuando le pegaban una hoja en la puerta de su celda cuando ya estaba estudiando; ella decía: “Futuro santo” y aunque él jugaba con ellos fútbol como está escrito en este libro, él decía que era una tentación, y aún así, no se dejó tentar, o como cuando decía que tenía primero deberes y después placeres, o cuando le tocaba primero estudiar, esforzarse un poquito por ganar una ciencia y después jugaba; ellos intentaban tentarlo y tentarlo pero él tenía en su vida un objetivo. Él sabía a dónde se dirigía, quería ganar una ciencia quería santificarse a través de la ciencia de esa ciencia divina que es teología y luego se dedicaba a las otras cosas.
Y la tercera situación es seguir, ser constante y también santificarse a través de los acontecimientos que le traía cada día. A él le tocó sufrir, pues todos sabemos que le tocó estar varios días en la clínica, esos acontecimientos lo santificaban, pero era constante y seguía, seguía su camino, son tres cosas.