26 de septiembre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Colombia se coronó campeona mundial de Fútbol de Salón

27 de marzo de 2011
27 de marzo de 2011

El equipo colombiano de la mano de su gran estrella y goleador John Jairo Pinilla y con la conducción técnica del entrenador Jaime Cuervo sumó el segundo título mundial para el país luego del alcanzado en Bolivia en el año 2000.
Pinilla marcó cuatro de los ocho goles de Colombia en su victoria ante los guaraníes.

Entre tanto, Argentina venció 8-5 a Rusia y consiguió el tercer lugar en la décima edición del certamen orbital.

Pareció que John Pinilla hizo un pacto sagrado con los dioses para conducir a Colombia hacia el segundo título en el Mundial de fútbol de salón en una jornada en la que las lágrimas se derrocharon producto de la emoción y la palabra campeón retumbó y salió hasta de la propia garganta del presidente Juan Manuel Santos.

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De sus botines, color amarillo, y apoyado por unos compañeros, que en vez de jugadores parecían héroes dispuestos a entregar su propia vida por la patria, Pinilla fabricó cuatro  goles que generaron el éxtasis en el coliseo El Salitre de Bogotá, donde lució la mancha amarilla y el “ole” y los aplausos sobraron por montones.

Fantástica, de ensueño y para nunca olvidar fue la actuación de Colombia este 26 de marzo de 2011 en la final de la décima Copa Mundo Jaime Arroyave, la cual consiguió gracias a su nítido y contundente triunfo 8-2 sobre el quinteto guaraní que fue destronado y al que le cobraron la deuda pendiente de 2003 cuando venció 5-4 en otra final.

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La garra, el juego fuerte y condición de campeón del rival en nada intimidaron el combinado patrio, que con base en agresividad y el talento bogotano, santandereano y antioqueño ratificó su favoritismo, aprovechó la localía y sacó ventaja de los 2.600 metros de altura de Bogotá para convertirse en el nuevo monarca del futsal con argumentos, ya que de principio a fin fue el mejor del torneo que se jugó con 16 selecciones y constó de 32 partidos.

Los goles de Pinilla (2’, 7’, 19’ y 31’), los tantos de William Estupiñán (10’ y 40’) y el doblete de Jorg Cuervo (30`y 37’) le edificaron un castillo de alegrías, satisfacciones y recuerdos inolvidables al tricolor nacional para ganar con categoría, golear el otrora monarca y convertirse en el merecido rey del microfútbol en el planeta Tierra.

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El descuento de José Santander y el 2-6 que logró Hugo Delgado sólo fueron una anécdota para el buen equipo de Jaime Cuervo, quien con cambios a tiempo e indicaciones acertadas siempre tuvo un planteamiento superior para conseguir lo que calificó como “el sueño nacional, ya que este título alcanzado fue gracias al cariño, respaldo y energía positiva de los colombianos”.

La Selección, con apenas dos jugadores campeones en Bolivia-2000 (John Pinilla y John Celis) se salió con la suya y pese al juego malintencionado y grosero del rival, después de seis “finales”, como las llamó la estrella Pinilla, ganó de manera invicta un campeonato al que le sobró organización, público y satisfacciones, ya que después de 11 años el país volvió a ser el campeón Mundial con un equipo que jamás se olvidará porque gustó, goleó y siempre ganó.