19 de septiembre de 2021
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Residuos del plátano: ganancia extra para cultivadores

17 de febrero de 2011
17 de febrero de 2011

Pero lamentablemente cerca del 95% de los residuos que se generan del plátano no son aprovechados eficientemente por el cultivador, ya que su producción la enfoca en la comercialización o como opción alimenticia para el hogar, por lo que después de usar el fruto destina lo restante a abono para la cosecha, por medio de su descomposición.

Según el docente de la UN en Manizales Oscar Eduardo Suárez Moreno “la mayoría de cultivos no son rentables para los productores debido al paradigma del conocimiento, ya que en estas comunidades no se transfiere, y cuando se ofrece, tiene focos mezquinos que no construyen la necesidad ni las opciones de recibirlo”.

Debido a esto el Grupo de Investigación Biorremediación de la Universidad, elaboró una investigación con la que se busca fomentar el aprovechamiento óptimo a partir de la cadena de identificación del plátano y formulación de alternativas de producción en su cadena de valor; puesto que según Suárez Moreno “las siembras podrían ser más beneficiosas si se saben usar los recursos en cada cosecha”.

Es así como de estos residuos que están presentes desde la primera hasta la última etapa del plátano, puede obtenerse etanol, empaques, artesanías, jarabes medicinales, harinas o hasta envueltos, los cuales podrían generarle unos ingresos adicionales a los cultivadores.

De esta manera si las familias llegaran a utilizar eficientemente todas las partes del plátano, tan solo con la venta de la fibra y dependiendo de su condición de mayoristas o minoristas, podrían ganar 26 y 16 dólares respectivamente; valor que podría variar si además se adelantan desarrollos industriales como los empaques biodegradables, que encuentran en el mercado una demanda total y permanente.

Igualmente en el ámbito industrial dichos residuos sirven para la fabricación de etanol y butanol, fibras (empaques, embalajes y artesanías), pectinas, compostados (abono natural), papel, jarabes y opciones alimenticias como dulce de plátano verde, mazamorra, plátanos conservados por frío y tintes naturales.

Además de identificar las opciones para aprovechar los residuos del plátano, se formularon tres alternativas de desarrollo industrial con estándares definidos que hacen referencia al proceso de elaboración de hojuelas a partir del raquis (eje principal de las hojas), la fabricación de harina de la cáscara del plátano y cuatro formas diferentes de extraer fibras.

También se llevará a cabo una etapa de capacitación y socialización sobre el tema, para que la comunidad comprenda la importancia de trabajar con los subproductos, vean su rentabilidad económica, aprendan a elaborarlos y adquieran bases en torno al emprendimiento.

Para ello se publicará un libro que muestra todos los procedimientos diagramados y un texto que explicará la manera de extraer la fibra.

“Se eligieron estas alternativas porque su mercado es tangible e inmediato, y los procesos de producción fueron propuestos bajo estándares de fácil acceso –según el nivel educativo y económico de los beneficiarios-, pues nuestro foco principal es mejorar su calidad de vida, por lo que es muy importante que para su fabricación no se requiera de un capital muy elevado”, concluyó el docente de la UN en Manizales.