27 de septiembre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Propuestas serias

6 de febrero de 2011

Haciendo gala de una inusitada demagogia y recurriendo a argumentos oportunistas, planteó la posibilidad de invertir la plata destinada para esos efectos (alquiler de carros blindados) en obras de infraestructura o viviendas para los damnificados por la ola invernal, desconociendo que semejante exabrupto es un imposible jurídico, pues se trata de recursos que tienen una destinación oficial específica, cuyos desembolsos están atados a vigencias futuras. Los políticos son capaces de decir cualquier imbecilidad para conseguir un puñado de votos.

No haré juicios de valor sobre la conveniencia o inconveniencia del negocio del alquiler de los carros como tal, eso le corresponde a los entes de control y al Senado, lo cual no me impide manifestar que es muy extraño que el Doctor Benedetti haya tumbado la licitación, cuando ni siquiera los proponentes habían radicado sus ofertas, argumentando una supuesta falta de transparencia, sin que hasta el momento acaezca una sola denuncia o queja al respecto, contra un funcionario o ciudadano alguno.

Si el Doctor Benedetti quiere ahorrarle plata al Estado debería empezar por proponer, en su calidad de Presidente del Senado, y miembro destacado del partido con mayor representación, que el Congreso colombiano sea unicameral, de cien miembros, por ejemplo. Esa reforma le ahorraría al erario, en sueldos y gastos de funcionamiento, cerca de cien mil millones al año, que, multiplicados por los cuatro años que dura el periodo de un congresista suman casi medio billón de pesos, que podrían financiar parte de la deuda social con los pobres. Ese ‘articulito’, que eventualmente transformaría nuestro ‘querido’ y nunca bien ponderado Congreso de la República, disminuiría, además, cualitativa y cuantitativamente la corrupción; pues, apartando de la arena política a algunos ‘Padres de la Patria’, que ven en la democracia una oportunidad para enriquecerse y se la pasan entre tramoyas y torcidos, seguramente la platica de la educación, de la contratación y la salud iría a parar a manos de quienes más la necesitan y no al bolsillo de los inescrupulosos de siempre. Por este concepto, el ahorro sería incalculable.

La política colombiana dejó de ser hace años el escenario de las grandes ideas y de los debates serios. La banalización de esa actividad nos ha llevado a que no se resuelvan los problemas estructurales de esta nación convulsionada y delirante, precisamente porque nuestros líderes tienen la cabeza en otra parte. Las soluciones deben ser tan profundas como las falencias que tenemos, y para eso necesitamos iniciativas que conciban cambios de fondo, no pañitos de agua tibia, Doctor Benedetti.

La ñapa I: El mototaxismo no debe ser proscrito, sino regulado, que es distinto, sin olvidar que miles de familias viven de esa actividad. En Colombia no puede haber ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda.

La ñapa II: El Ministro de Defensa no logra sintonizarse con la realidad del país en el tema de seguridad, ya va siendo hora de que el presidente Santos tome cartas en el asunto.

La napa III: Ya dejen tranquilo a Berlusconi, una muchacha al año, no hace daño. El Heraldo.