28 de septiembre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Méjico, Cartagena y Manizales

27 de febrero de 2011
27 de febrero de 2011

cantinflas

Tarzán y King Kong  los acompañaban con Tim Holt y Hopalong Cassidy y el Gordo y el Flaco y un comediante argentino, buenísimo por cierto, Luis Sandrini.Luego en Manizales, en el Olympia, el Cumanday, el Caldas y el Avenida, mejoramos un poco nuestro gusto con el cine norteamericano, francés e italiano, que trataron de refinarlo infructuosamente Carlos Ariel Betancur y los hermanos  Jorge Iván y Eduardo López Villegas, fundadores de los  cineclubes, quienes traían a las pantallas, no sabemos como, lo que empezó a denominarse como el cine arte. Y había foros y la gente intervenía con críticas inteligentes, a pesar de que la única revista especializada era Guión, en donde escribían Ugo Barti y Hernando Martínez Salcedo, pero cuyo mayor atractivo para mí eran las insinuantes fotografías de Brigitte Bardot, Gina Lollobrigida, Rosana Podestá y la eterna e inmortal Sofía Loren.
 
A estas alturas de la vida, yo debiera ser un cineasta,cineísta o cinéfilo de primer orden. Pero no me pregunten por qué me volví apático y frío, en lo que al cine se refiere. No lo he podido explicar y mi sicoanalista tampoco ha encontrado el origen del trauma, que me ocasiona  repetidas vaciadas de mis amigos y parientes cinemaníacos.Y con razón. Porque cuando meto baza en sus conversaciones ,olvido  los nombres de los directores, productores, luminarias y confundo los nombres de las películas y sus argumentos.

Aprovecho entonces esta columna para  ofrecerles excusas a William Ramírez Tobón y a Estela, a Irma Ramírez Salazar, a Beatriz Zuluaga y Omar Morales Benítez  por mi involuntaria ignorancia. A propósito de Omar, acaba de editar su segundo libro de cuentos, en una  pulcra edición, "Los Ojos del viento", que son como unos cortísimos metrajes y al que nos referiremos en próxima ocasión.
 
Pero pese a mis falencias, envidio a quienes a partir de hoy estarán en Cartagena  durante una semana en su quincuagésimo primer Festival de Cine. El invitado y homenajeado es Méjico.   12 películas de primer orden irán tras de sus premios.Y lo más importante, es  que se estrena como su  directora artística Mónica Wagenberg, quien estudió economía   y la abandonó para dedicarse por completo al cine como teórica y crítica, además de  programadora de importantes encuentros como el Festival de Cine de Miami,el Latin Wave del  Museo de Houston  y del  Festival de Cine de Nueva York.Mónica es de cercana ascendencia manizaleña. Su padre es el empresario José Wagenberg, nacido en estas breñas como su hermano Saúl, bachilleres ambos del Colegio de Nuestra Señora .  Su abuelo fué Don Adolfo, quien tenía un almacén en la carrera veintidos entre calles 19 y 20, si no me equivoco ,   empresario del fútbol cuando el  Once Deportivo y el Once Caldas , dueño de varios ejemplares que corrieron en el Hipódromo de Palogrande , a los cuales mi padre les apostaba y siempre perdía.
 
Pero también por los teatros y las tertulias cartageneras van a estar Juan Alejandro Jiménez Londoño y su esposa, la pintora Liliana Vergara. Alejandro nació en Manizales y es egresado de Diseño Visual de la Universidad de Caldas, con especialización en Diseño de Producción de la U. Europea  y Doctorado en Teoría y Análisis Cinematográfico de la U. Complutense, ambas de Madrid. Ha incursionado en el cortometraje y obtenido varios premios con "Camas Calientes", en que plasma un doloroso drama de los inmigrantes latinoamericanos. Alejandro acaba de presentar en  la Cinemateca Distrital de Bogotá su obra "El cine digital como caballo de Troya", editada merced a que fué el ganador  del III Premio de Ensayo Histórico,Teórico o Crítico sobre Cine Colombiano, obra que  constituye un valioso aporte teórico y técnico  a las nuevas tendencias del cine de nuestro país.Yo tuve la fortuna de asistir en España al rodaje de su nueva producción,"Soberbia",filmada en las amplias instalaciones del antiguo matadero de Madrid, convertido hoy en un admirable centro cultural, que hace parte  de su proyecto sobre los siete pecados capitales,cuya productora es Liliana Vergara . Y puedo dar fé de su calidad cinematográfica.
 
Esta es la presencia de Manizales en el  FICCI, Festival Internacional de Cine de Cartagena, de cuyo desarrollo estaremos pendientes.