18 de septiembre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Cuando menos desalentador

28 de febrero de 2011
28 de febrero de 2011

El estudio, que será entregado hoy durante la Asamblea anual de afiliados al gremio, revela que el 45% de los trabajadores que laboran en las distintas obras de construcción que se adelantan en la ciudad no son de aquí y que el 28% de estas personas, es decir más de la mitad, llegaron a Pereira hace menos de un año.

En una ciudad con semejantes índices de desempleo, que lleva más de un año liderando la nada grata lista de las capitales con más alta desocupación en el país, y que se duele de no poder remontar esta caótica situación, resulta cuando menos desalentador que las empresas del ramo estén recurriendo a personas que no son de aquí o están recién llegadas para los proyectos de construcción que están adelantando.

El sector constructor, según el mismo trabajo de investigación, ocupa actualmente 7.500 obreros, ¿cuánto contribuiría a reducir el índice de desocupación de la Ciudad si los casi 3.400 que están ocupados y no son de aquí fueran reemplazados por personas de Pereira o de la región? Sin duda nuestra situación de desempleo fuera muy distinta y con ella la de seguridad, de ingreso de las familias pereiranas y de reactivación económica de la región,

No es fácilmente entendible que habiendo tantos obreros que han trabajado y saben trabajar en construcción, las empresas del sector estén prefiriendo, para satisfacer su necesidad de mano de obra, a personas que no son de aquí, que no tienen lazos ni obligaciones familiares en Pereira y que si acaso apenas llegan a la ciudad en busca de un empleo y nadie sabe si terminado éste salgan y se vayan para otro lugar llevándose lo que mucho le hubiera servido a los obreros pereiranos.

Sería bueno, pues, que dentro de los análisis que hoy haga Camacol durante su reunión anual de afiliados, le dedicara un momento a estudiar las razones por las cuales las empresas constructoras de la ciudad prefieren a los foráneos para vincularlos a sus proyectos de construcción, y las implicaciones sociales, económicas, laborales, de seguridad y de calidad de vida que esta costumbre tiene para los pereiranos.

Editorial Diario del Otún