19 de septiembre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Adiós a las CAR, llega la minería

2 de febrero de 2011
2 de febrero de 2011

Técnicamente, piensa el gobierno, “la actual organización en 34 corporaciones autónomas regionales no responde a criterios técnicos de cuenca como unidad de gestión, sino a límites político administrativos y no corresponden a criterios ecosistémicos, y que dicha distribución, no obstante responder a límites municipales y/o departamentales, ha dificultado la adecuada gestión de los recursos naturales y del medio ambiente, teniendo en cuenta que como lo ha dicho la Corte en repetidas ocasiones, el funcionamiento de la base natural y ecosistémica no se ajusta a límites artificiales”. Así las cosas, para el caso del Quindío, se elimina la CRQ, y once de los doce municipios del departamento quedan adscritos a la Corporación Autónoma del Alto Cauca, con sede en Cali, a donde irán también varios municipios de Caldas, Risaralda, Valle del Cauca, Cauca, Huila, Chocó y Tolima.

El gobierno nombrará un liquidador para cada una de las actuales corporaciones, que deberán entregar su balance este mismo año y se prohíbe contratar personal mientras dura la liquidación. Es decir, otra institución que se va, como ya lo vimos con Telearmenia, Telecom, y el desmantelamiento de EPA. Lo grave es que todos los municipios tienen la obligación de entregar a las nuevas CAR entre el 15 y 25.9% del recaudo del impuesto predial y perderán toda injerencia en el organismo. ¿Por qué? Porque la nueva junta directiva tendrá 5 miembros del gobierno nacional, nombrados, seguramente, por el presidente de acuerdo con las sugerencias de sus fichas políticas en el Congrego; un gobernador y dos alcaldes, cuyos nominaciones estarán a cargo de las federaciones nacionales de departamentos y de alcaldes. Los dos restantes puestos les corresponden a las minorías étnicas, uno a los indígenas y otro a los afro-descendientes. Quedan por fuera, definitivamente, los dos representantes de las ONG ambientalistas. El director será nombrado por el consejo directivo, pero de terna que presenta el ministerio del Medio Ambiente. Es decir, control absoluto por parte de la presidencia de la República. Más centralismo.

¿Qué se persigue? Primero lo bueno: corregir técnicamente la planeación y la ejecución de políticas ambientales a partir de la generalidad de la cuenca hidrográfica y no de las microcuencas. Segundo, quitar los focos de politiquería y corrupción local. Y lo malo: dejarle a los congresistas el foco de corrupción regional, con una megaentidad con miles y miles de millones de pesos provenientes del presupuesto de la nación y de la contribución de los atribulados municipios colombianos. Y segundo, lo peor, complementar la tarea de Uribe frente a las concesiones de explotación minera. Uribe les hizo el 50% de la tarea a las grandes multinacionales, les concesionó las minas, incluyendo el 60% del territorio del Quindío. El otro 50% lo hará Santos, reformando las CAR para otorgar las licencias ambientales.

Para eso, sacan del consejo directivo a los ambientalistas y meten cinco, de diez, miembros del gobierno nacional. Próximos resultados: más y peor miseria y, seguramente: más y peores tragedias, vía la corrupción. Una de las locomotoras de Santos nos va a pasar por encima, nos va a quitar el verde del Quindío y nos va a contaminar las aguas, y nosotros nos vamos a aguantar, seguramente, avivando y votando por los candidatos uribistas y santistas en las elecciones territoriales.Crónica del Quindío.