6 de mayo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Investigan asesinato de dos sacerdotes en Bogotá

28 de enero de 2011
28 de enero de 2011

La Policía halló los cuerpos de los sacerdotes Rafael Reátiga Rojas y Richard Armando Piffano Laguado dentro de un vehículo particular abandonado. De acuerdo con las primeras informaciones, el asesino de los prelados viajaba con ellos en el automóvil y luego de dispararles huyó del lugar.

El Secretario General de la Conferencia Episcopal de Colombia, Monseñor Juan Vicente Córdoba Villota, explicó que los sacerdotes iban en el vehículo de uno de ellos con una persona no identificada, quien les disparó por causas aún desconocidas.

“Estos datos indican que no fue para robarles el vehículo o las pertenencias de los sacerdotes. Es una ocasión más en la que en Colombia se resuelven las cosas acabando la vida de los demás, aseguró Mons. Córdoba Villota en declaraciones a los periodistas.

“La Policía Nacional está realizando las investigaciones del hecho, el caso hasta ahora es oscuro y no se puede adelantar ninguna hipótesis”, agregó el Secretario del Episcopado.

Precisó que los sacerdotes asesinados eran muy amigos y habían realizado juntos estudios de Bioética en la Pontificia Universidad Javeriana, en Bogotá.

El padre Reátiga Rojas era el Ecónomo de la Diócesis de Soacha. Nació el 25 de junio de 1975 y fue ordenado sacerdote el primero de julio de 2000. Por su parte, el padre Piffano Laguado era de la Diócesis de Fontibón. Nació el 4 de febrero de 1974 y fue ordenado sacerdote el primero de julio de 2000.

Reátiga Rojas era además Párroco de la Catedral Jesucristo Nuestra Paz, de Soacha, en tanto que Piffano Laguado era Párroco en la iglesia de San Juan de la Cruz – Barrio Grancolombiano.

De acuerdo con cifras de la Conferencia Episcopal de Colombia, desde 1984 han sido asesinados en este país un total de 74 sacerdotes,, ocho religiosos(as) y tres seminaristas.Conferencia Episcopal.

Versión de la cadena radial Caracol

Bogotá, enero 28.(Caracol Radio). En la localidad de Kennedy, al sur de Bogotá, un grupo aproximado de 500 personas, se congregó en los alrededores de la parroquia San Juan de la Cruz, para realizar una marcha y orar por la memoria del padre Richard Piffano. 

De manera simultánea en la Catedral Jesucristo Nuestra paz, del barrio León XIII , de la localidad de Soacha, decenas de feligreses asistieron a una celebración litúrgica, en memoria del padre Rafael Reátiga, y clamaron para que se haga justicia en este doble homicidio perpetrado anoche.

Los cuerpos de los religiosos serán velados a partir de mañana en las iglesias en las que prestaban su servicio y serán trasladados el sábado en la mañana a Bucaramanga y Cúcuta done serán sepultados.
 
La investigación

Las labores investigativas realizadas por el CTI, apuntan a que los homicidios de los dos sacerdotes ocurrieron por un posible hurto, debido a que horas antes del crimen uno de los religiosos habría retirado una gruesa suma dinero.

Por esa razón el fiscal del caso solicitó una audiencia ante un juez, para levantar la reserva bancaria y establecer los últimos movimientos financieros de ambos sacerdotes.

De igual manera se estableció que el padre Rafael Reatiga, quién conducía el vehículo Aveo negro, en el que fue asesinado, fue impactado con dos tiros en su cabeza; mientras que el sacerdote Richard Piffano recibió un impacto en su pecho; Los investigadores establecieron que las balas eran de calibre 7.65 y que el carro era propiedad de la parroquia de Soacha.

No obstante, apesar de esta primera versión la Fiscalía no ha descartado otras hipótesis, como por ejemplo un crimen pasional relacionado con homosexualismo, y por eso ordenó hacer pruebas sexológicas y de alcoholemia.

La directora de Medicina Legal, Regional Bogotá, Claudia Adriana García Fino, dijo que a los cuerpos de los sacerdotes se les practicarán exámenes toxicológicos dado que su muerte se considera "violenta".

"Cuando hay una muerte violenta se solicitan una serie de estudios dentro de ellos las pruebas toxicológicas, incluyendo la alcoholemia o cualquier otro estudio que sea pertinente", indicó García.

La directora de Medicina Legal en Bogotá añadió que si el médico que practica la autopsia lo considera necesario se practicarían pruebas sexológicas.

"Si el el forense considera necesario la realización de un examen o unas pruebas orientadas hacia un posible delito sexual, hace la toma de muestras si lo encuentra pertinente", señaló.

Finalmente, indicó que los cuerpos de los sacerdotes Rafael Reátiga Rojas y Richard Armando Piffano ingresaron a Medicina Legal a las 2 y 45 de la tarde del jueves.

El CTI por su parte continua en la búsqueda del sicario que cuadras antes abordó el automóvil y les disparó en repetidas ocasiones, así como el hombre que lo recogió en una motocicleta de alto cilindraje y huyó con el abordo.