8 de mayo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Ecos de la Feria

7 de enero de 2011
7 de enero de 2011
 
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calzon quitado

Una vergüenza

Un fiasco resultó el desfile de bienvenida a las candidatas al reinado del café, sutil y pomposamente denominado del Bicentenario.

Unas desvencijadas “carrozas”, con motivos elaborados en icopor y viejos cuadros de nuestros próceres,  sirvieron de marco a las beldades, que se vieron en calzas prietas a lo largo del recorrido, debido a la fragilidad de la estructura.
Este trabajo le costó el Instituto de Cultura y Turismo la bobadita de 24 millones de pesos. Dónde está la interventoría?.

Demoras y más demoras

Los retrasos en la realización de los eventos de la feria han sido el común denominador y el principal motivo de queja. Desfiles, actividades deportivas y otros puntos del programa, han presentado tardanzas en su iniciación, lo que origina incomodidad entre los asistentes. Claro que en algunos casos, la reaparición de las fuertes lluvias, ha sido el factor determinante de las demoras.

Ha bajado la calidad

Medios de comunicación, comentaristas y expertos reinólogos coinciden en manifestar que este año ha bajado la calidad del reinado del café, en términos de belleza de las candidatas. Ninguna sobresale por su conjunto armónico y sólo una que otra se destaca entre las demás. Desde ya reclaman la adopción de más estrictos criterios de selección de las participantes.

¿De qué sirve el Reinado del Café?

Es la pregunta que se hacen tirios y troyanos. Es el certamen más costoso de la Feria y el que menos dividendos deja. Después de que termina, las candidatas viajan a sus países de origen y cuentan generalmente las cosas negativas pero no las positivas. Muchas de ellas nos dejan como un soberano zapato. Y de la niña que resulta reina, ni hablar. No vuelve ni en cachas de navaja por estas tierras. Muchos piensan que el Reinado del Café está mandado a recoger.

Lo bueno no dura

En cambio, un certamen como el Festival Internacional Folclórico sí desapareció. Era maravilloso ver pasar por las arterias de la capital caldense las expresiones culturales más auténticas y genuinas de muchos países hermanos. La mezcla de razas, colores, culturas, danzas, cantos y vestuarios  llenaban de magia los festejos ¿Quién fue el genio que acabó el Festival Folclórico?

Injusto comparendo

Nos cuentan que llegó en su vehículo un turista que no conocía la ciudad. Lo recibió con un parte un policía de tránsito. El hombre, pese a que le explicó que no era de Manizales y venía a disfrutar la Feria, le dijo que no le podía perdonar la “falta”. El visitante, furioso, echó reversa y se fue para otra ciudad. Estos son casos de intolerancia, represión y arbitrariedad que no prestan ningún beneficio a la ciudad. La letra con sangre no siempre entra. La pedagogía es un buen recurso, máxime con una persona que merece una orientación porque no conoce la ciudad. Procedimientos de esta calaña desdicen de la ciudad, de la formación del policía y de la misma autoridad que encarna el flamante secretario de Tránsito, don Diego Franco Molina. Con razón pasa lo que pasa en este país del Sagrado Corazón de Jesús.

Techo para la plaza de toros

Vuelve y juega la idea de techar la plaza de toros de Manizales, para guarecer a los aficionados del agua. Esta iniciativa no se volvió a ventilar a pesar de la fuerza que tuvo el año pasado. Dicen que entre los directivos de la Cruz Roja no ha habido mucho interés en impulsar un proyecto tan costoso como este.

Carnaval de Riosucio

Con la alborada de alegre despertar del carnaval, comienza este viernes 7 de enero una nueva edición de los tradicionales festejos de la Ciudad del Ingruma, que se remontan a más de 170 años atrás.
Esta vez si habrá diablo de verdad, elaborado por las manos maestras del artista riosuceño, Gonzalo Diaz Ladino, en su taller de la capital del país. Una gigantesca efigie, que presidirá la rumba de 5 días.
Habrá cifra récord de cuadrillas: 32  la mayoría de las colonias residentes en distintas ciudades del país, que cada año se vinculan a la singular fiesta, en la cual se le rinde tributo al guarapo, la bebida espirituosa producto de la fermentación del maiz en ollas de barro, a varios metros bajo tierra.
El Cordón del Carnaval, máxima distinción que concede la junta organizadora, se le entregará a Jaime Diego Cataño, uno de los más connotados cultores de estas festividades.