17 de mayo de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Absalón Serna Giraldo

23 de enero de 2011

Es como el cordón umbilical al cual debemos permanecer unidos a través de los lazos afectivos del amor y los bellos recuerdos; es  como el reloj pendular que marca constantemente las horas para nuestro retorno, y el faro luminoso que nos orienta para cumplir con nuestros deberes, fieles a los principios y valores heredados de nuestros antepasados.  Este hermoso legado parece que se ha estacionado a través del tiempo y la distancia en el corazón de los Aranzacitas dispersos por todo el mundo, porque siempre han sabido responder con creces a las convocatorias cívicas hechas por quienes tienen autoridad moral, dirección y mando para hacerlas.   

El bello ejemplo del civismo lo heredó Absalón, de su Señora Madre, doña Rosa Emilia Giraldo de Serna, q.e.p.d, quién hasta los últimos días de su vida libró arduas batallas en favor de los más necesitados, con su  programa de “Techo del Pobre”, que hoy lidera su hija, doña Magnolia Serna de Castaño.

Por su simpatía y don de gentes, Absalón Serna Giraldo, se ganó el cariño y la admiración de todos los que lo rodearon y fuimos sus amigos. Departir unos tragos con Absalón, era algo tan agradable que nos deja como legado un anecdotario lleno de apuntes y simpatías sociales.  Fue el benefactor de muchos paisanos,  cuando alguien caía  en desgracia siempre estaba dispuesto a extenderle su mano bondadosa en forma incondicional. Cuando vivió en la ciudad de Bogotá, su apartamento era el refugio temporal de muchos paisanos mientras lograban despegar en sus proyectos de formación académica, laborales o empresariales.
 
Hay seres humanos que de paso por este mundo, dejan en sus semejantes y la sociedad que los vio nacer, hondas huellas de servicio a la comunidad, de gratitud y grandeza, puesto que, sus vidas siempre fueron antorchas encendidas y la voz del clarín constante y permanente para la convocatoria de las causas nobles y las jornadas cívicas de la cual tanto necesitan los pueblos para solucionar sus más urgentes necesidades.   
Aunque no nos resignamos regresar a la madre tierra sus despojos mortales. Llenos de gratitud, depositamos en su fosa una corona diseñada con las flores más bellas producto del de jardín de su cosecha que cultivó como hombre cívico, altruista y benefactor de nobles causas. Las lágrimas que hoy derramamos por su partida, serán la combustión constante y permanente que mantendrán, encendida la antorcha del civismo en la más alta dignidad del pueblo Aranzacita.
Paz en su tumba, querido Absalón y resignación  a toda su familia.

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