17 de octubre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

En la Universidad Nacional en Manizales se recordó la tragedia de Armero

15 de noviembre de 2010
15 de noviembre de 2010

Este y otros aspectos se recordaron en el Encuentro Vulcanológico, 25 años: Conmemoración Erupción Volcán Nevado del Ruiz, Lección de Vida para Futuras Generaciones, organizado por Ingeominas, La Dirección Nacional de Gestión de Riesgo y apoyado por diversas entidades entre ellas la UN en Manizales, con el que se busca contribuir a conservar la memoria del país y hacer una mirada retrospectiva con visión hacia el futuro.

Según Gloria Patricia Cortés Jiménez, coordinadora técnica del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Manizales “queremos llamar a toda la comunidad para que se sienta protagonista en la gestión del riesgo, porque como vimos el desastre fue muy complejo a pesar de los esfuerzos científicos de la época para tener un monitoreo incipiente, ésta fue una tragedia de una crónica anunciada”.

“En este momento –continuó hablando- tenemos muchos volcanes monitoreados y con evaluación de amenaza, pero nos preocupa que se repita la historia, si la comunidad, si todos los actores de la sociedad, no cumplen con su papel de conocer muy bien su entorno y atender los llamados con la información oportuna y veraz”.

La invitación a este encuentro fue aceptada por más de 80 vulcanólogos, provenientes de Europa, Costa Rica, Estados Unidos, Argentina, Japón, Canadá y Ecuador, quienes además pudieron dialogar acerca de las lecciones aprendidas en otros territorios, de un paralelo con el antes y el después en lo que respecta a monitoreo volcánico en Colombia y de un homenaje póstumo y reconocimiento a las víctimas de Armero.

El docente de la UN en Manizales Gonzalo Duque Escobar fue uno de los conferenciantes de esta jornada, quien habló sobre la cultura vulcanológica en el territorio colombiano. “Yo creo que ha habido avances significativos, pero también hay algunas deficiencias que deben ser mejoradas lo antes posible. En lo que respecta a los avances éstos se reflejan en el sistema de atención y prevención, que nació con la erupción del Volcán, y segundo lo que tiene que ver con ordenamiento territorial, ley que viene desde el año 1992 y que le ha entregado una cultura a las regiones”.

Por su parte Cortés Jiménez aseveró “en esa época no había una coordinación institucional, ahora tenemos una institucionalidad, y lo que no debemos volver a repetir es la incredulidad, debemos creer en un sistema nacional de atención, en unos observatorios vulcanológicos que hacen lo mejor para monitorear y vigilar nuestros volcanes activos”.

La cartografía y el manejo ambiental de cuencas son algunas de las falencias que se presentan en la cultura vulcanológica. Es así como no se posee una cartografía adecuada de detalle y poco actualizada, lo que dificulta las actividades en esta área; y en lo que respecta a manejo ambiental, los departamentos y municipios no han incorporado aún la dimensión de riesgo, teniendo en cuenta las cuencas que generalmente son compartidas.

Según el docente de la Universidad “los entes territoriales, municipios y departamentos no están en el ordenamiento incluyendo acciones de largo plazo en las épocas de calma volcánica, que es lo que se debe hacer con los mapas de amenaza volcánica. Existen mapas que en la coyuntura sirven para evacuar, pero no para las épocas de calma”.

Igualmente se hizo el lanzamiento de la Asociación Latinoamericana de Vulcanología, en la cual se venía trabajando hace 22 años, y que debido al hito que representa Manizales en el ámbito nacional e internacional y las lecciones aprendidas tras la tragedia, la capital caldense será la sede de dicha asociación, con la cual se fortalecerá el estudio de vulcanología tanto en los países latinoamericanos como de la región.

Después del viaje al volcán Nevado del Ruiz, desde hoy jueves 11 de noviembre los participantes se desplazarán a Armero –Guayabal, en donde continuará el encuentro y se llevarán a cabo conferencias, recorridos por el lugar, encuentros litúrgicos, un homenaje a Armero y culminarán en Tolima el sábado 13, día en el que se conmemora la tragedia.