28 de octubre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Campeones de la incultura

16 de noviembre de 2010
16 de noviembre de 2010

Es evidente que desplazan 32 músicos para que interpreten un himno a cualquier confín en lugar de aprovecharlos para conciertos completos en auditorios selectos o populares. Pero no, aquí cualquiera se antoja de la Banda y zuass… listo, la envían ante algunos,  muchas veces irrespetuosos, al grupo musical más sobresaliente de  la región.

Recordamos que recién llegado un alto funcionario público a Armenia, proveniente de la capital del país, dijo categóricamente que felicitaba al departamento por tener una expresión musical de tan alta calidad pero que veía con desazón como la saboteaban en el momento de las interpretaciones. VAYA VERGÜENZA.

Recientemente el maestro Juan José Ramírez, de quien nadie discute su gran talento, hubo de cancelar una audición en el Te Deum en el municipio de Calarcá porque en el momento de interpretar las excelentes páginas musicales una horda de sordos, encabezada por el alcalde, se retiraron a carcajadas a posar de modelos para unas fotos creando un ambiente hostil e  infortunado para los eximios músicos profesionales.

Lo más indignante de la situación es que un personaje como el diputado Jorge Humberto Guevara, de quien se dice que es el exponente de la cultura y el civismo, es el más recurrente en estos actos denigrantes, porque en el momento de comenzar los conciertos hace gala de una rampante patanería encabezando corrillos para saltar en carcajadas y actitudes indecorosas en contra del buen comportamiento con que se deben tratar a los máximos exponentes de nuestra expresión musical. Si esto ocurre  con Guevara qué se podrá esperar de los demás.

Maestro Ramírez, por favor, quienes quieren su Banda, las personas que aprecian sus conciertos, como la mayoría de quienes se dan cita los viernes en el Hall del Banco de la República, suspenda su presentación cuando personajes de la talla de Guevara y sus compinches quieran sabotearles. Es lo menos que debe hacer.

En esas estamos en el Quindío donde la cultura es algo secundario desdibujada impúdicamente por quienes tienen responsabilidades públicas y dar ejemplo de pulcritud.