2 de octubre de 2022
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Armero: 25 años después no se ha dicho la otra verdad

14 de noviembre de 2010
14 de noviembre de 2010

Con el aterrador suceso ocurrido 6 días después no ha acontecido lo mismo.

La noticia que le dio la vuelta al mundo en cuestión de minutos dando cuenta de la desaparición de la prospera población de Armero bajo miles de metros cúbicos de lodo, piedras y magma volcánico, con una estela de 25 mil compatriotas muertos, cerca de 18 mil damnificados e incalculables pérdidas materiales, la mayor catástrofe en la historia de Colombia, ha sido presentada como consecuencia únicamente de algo “natural”, imposible de prever o evitar, cuando lo que quedó al descubierto fue la indolencia, la apatía y negligencia del gobierno de Belisario Betancur, que no hizo nada por evacuar a los habitantes de la “Ciudad Blanca”.

Que esto es así lo comprueban los registros históricos de erupciones del Volcán Nevado del Ruiz y las avalanchas que habían irrumpido por la boca del cañón del río Lagunilla y que en otras ocasiones habían sepultado la pujante población del norte de Tolima. Pero como si los registros descubiertos por el gran naturalista alemán y fundador de la geografía climatológica, Federico Enrique Alejandro Humboldt, que dan sustento de los ciclos de erupción del volcán Arenas no hubieran sido suficientes, están las alertas tempranas que hicieran Max Enríquez y El Espectador y, sobre todo, la carta dramática que enviara al gobierno del “Sí se puede” un grupo de personalidades de la región, entre ellas, Ramón Antonio Rodríguez, alcalde especial; Ancízar Rivera, presidente de la Defensa Civil; Jairo Ramírez, Director del Instituto Darwin; Édgar Ephren Torres, Director del Museo Antropológico; Roberto Ramírez, presidente de la Cruz Roja; Fernando Cervantes, presidente del Club Rotarios; Octavio García V., personero; Campoléon Castrol Gil, comandante de Bomberos, y Julio Rebolledo Arboleda, de la Hacienda El Puente.

En el oficio, el clamor era que el gobierno nacional y el departamental tomaran las medidas que los salvara de la inminente tragedia:

“Preocupados situación fenómeno natural ocasionado por Volcán Nevado del Ruiz imprevisible precisar momentos críticos amenaza población armerita. Solo estos momentos conlleva aprender próximos peligros como enorme represamiento rio Lagunilla se formó hace más de ocho meses por invierno que ahora vuelve repercutir en eminente bomba de tiempo por los problemas Volcán Nevado del Ruiz. Alertados por los científicos como lo conoce el gobierno y opinión publica. Razón suficiente hace pedir al gobierno nacional urgente atención para constituir obras de prevención donde épocas atrás en similares fenómenos río Lagunilla penetró desastre en la población. Siendo hoy de incalculables proporciones por la superpoblación actual de la ciudad. Agradecemos la atención a este SOS de la ciudadanía Armerita. Cordialmente”.

El Presidente de la República no atendió el llamado e hizo también caso omiso de los estudios técnicos y de experiencias parecidas en anteriores fechas, incluso en otras latitudes, y más bien, por el contrario, actuó con la lógica criminal de “esperemos que pasa, veremos a quien auxiliar, porque evacuar y ayudar a más de 30 mil personas, resultaría muy costoso”. La población armerita no obtuvo respuesta y sucedió lo que premonitoriamente las personalidades del pueblo habían advertido: un gigantesco sudario de lodo hirviendo cubrió y cegó la vida de 25 mil almas, borró del mapa un floreciente municipio de Colombia y dejó 18 mil damnificados. Ocho mil de ellos, hoy, cinco lustros después, ni siquiera soluciones de vivienda han recibido.

El silencio sepulcral que abriga a los armeritas fallecidos es comparable a como actúan los grandes monopolios de comunicación, que con el rótulo del tapen tapen arropan la desidia e irresponsabilidad de estos gobiernos con una población indefensa.

Que se conozca la otra verdad de estos infaustos acontecimientos que enlutaron y entristecieron a Colombia, se determine el juicio de responsabilidades y se proceda en consecuencia.

Coletilla: Este sábado, 13 de noviembre, al cumplirse el vigésimo segundo aniversario de la tragedia de Armero, rendiremos homenaje a este inolvidable pueblo y a nuestros entrañables camaradas: Alfonso Calderón, Sandra White, Luis Eduardo Fuentes, Jairo Ramírez, Carmenza Piñeros y Flor Moreno, luchadores incansables de la causa libertaria de nuestra Patria.