17 de octubre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

No solo las EPS son culpables de la crisis del Hospitalito

7 de octubre de 2010
7 de octubre de 2010

Los encargados del direccionamiento de esta importante institución médica, que ha servido con tanta entrega, profesionalismo y efectividad, a miles y miles de niños, durante varios años son tan culpables como las EPS.

Muchos crecimos llamándolo “El hospitalito”, un diminutivo que paso de ser un genérico a convertirse en el imaginario que la mayoría de la comunidad tiene presente a la hora de pensar en esta mole de cemento, ubicada en la Avenida Santander en la calle 51.

El hospital, de carácter privado, sufre como muchos otros en todo el país por la crisis económica y por la falta de oportunos pagos de las eps.

Si bien es cierto, que esas deudas, casi todas astronómicas, son las principales responsables de esos problemas, no podemos poner como mártires a los administrativos. No deja de parecer sospechoso, que mientras las deudas se crecían cada día más y más, cuando los ceros a la derecha eran más y más, al ritmo que los sueldos se iban retrasando más y más por culpa de esas cuentas por cobrar, los directivos NUNCA se manifestaron, ni denunciaron públicamente ese delicado asunto.

En Colombia nos hemos acostumbrado a misteriosas formas de “destapar ollas podridas”. Los que las descubren sacan pecho y se sienten orgullosos de hacerlo, porque vieron una vena rota que estaba causando un grave desangre económico. Se vuelve muy misterioso que solo se hagan esos hallazgos cuando la olla está demasiado podrida, fétida, fermentada, hedionda, apestosa. Mejor dicho cuando el daño ya es irreparable y no hay absolutamente nada que hacer.

Obviamente, es bueno que todos conozcamos esos hecho malévolos, y más importante aún, que sepamos quienes son los descarados que juegan con nuestros recursos. Pero más importante sería que esas averiguaciones se realizaran cuando la casa apenas se estuviera llenando, no cuando ya esté inundada.

Además de grave, delicado y preocupante, lo que le está ocurriendo al Hospital Infantil es muy triste. Allí se han salvado miles de niños, muchos de ellos hoy ya adultos. También me parece, llamémoslo cómico, que en Manizales, algunos medios de comunicación, políticos y personajes reconocidos se ufanaran y alabaran a las directivas del Hospitalito y exaltaban las supuestas estupendas capacidades profesionales de los encargados de administrarlo, cuando la penosa realidad era otra. Más chistoso, rayando con la más burda ironía, me parece que los que recibían esos reconocimientos sonrieran de oreja a oreja, conociendo que sus médicos, enfermeras, y demás personal ajustaban varias quincenas sin recibir sus pagos.

El personal administrativo, nunca prendió tempranamente las alarmas, guardó un silencio que hoy, me parece cómplice, en ningún medio de comunicación salieron a decir que por culpa de las mismas eps sus empleados llevaban tanto tiempo sin salario, que los medicamentos estaban escaseando. Nunca.

Villanos, cómplices indirectos de las eps, tiranos, malvados, etc., a esos directivos les podrían caber todos esos apelativos. Si la comunidad algún día se moviliza para protestar para evitar el cierre de tan importante centro asistencial, si marchan para protestar contra las EPS, también deberían sacar pancartas y gritarle arengas a sus directivos, que permitieron que hirieran a la institución casi de muerte, que por su mala administración cohonestaron indirectamente, con las empresas prestadoras de salud, y que hoy tienen al hospitalito con respirador artificial, en un coma inducido por parte de los corbatas, que andan en lujosos carros, viven en casas en Palermo o La Florida.

Yo si protestaría, así como protesto hoy, contra esos que tienen las neveras llenas en sus casas mientras los dispensarios del Rafael Henao Toro cada día lucen mas desiertos, contra esos que tanquean sus lujosas camionetas 4×4 con gasolina extra, mientras que las ambulancias del hospitalito andan cada día con menos combustible.

También protestaría contra ese silencio cómplice que algunos medios de comunicación han mantenido, no han investigado los verdaderos destinos que han tenido los multimillonarios recursos que obtiene la Cruz Roja, administradora del Hospitalito, por cuenta de la temporada taurina en la Feria de Manizales y el alquiler de la Plaza de Toros. Si, es cierto, la prestación de salud es muy costosa, pero las ganancias que deja, la mera temporada taurina, es una cifra bastante generosa en ceros a la derecha.

No permitamos que se cierre el Hospitalito, tal y como ha ocurrido con la Clónica Manizales, el Hospital de Caldas (aunque quieren hacerlo pasar como el SES, que por cierto también esta grave en finanzas y nadie dice nada), el centro de salud de Palestina.

Por desgracia a pocos les interesa el tema. A los políticos no les suena la idea porque eso no da votos, a los inversionistas tampoco porque la deuda es grande y a la gente del común tampoco porque en Colombia solo nos acordamos de la salud, cuando estamos enfermos.

DE CARAMBOLA: Quiero anticipar mi respuesta a un seguro comentario de una amiga medica. La crisis del hospitalito, y de otros hospitales como el de Chinchina, Palestina, Arauca, La Dorada etc, no es culpa de URIBE. No solo es culpa de la ley 100. Es responsabilidad directa de las eps malapagas y de los malos administradores. Solo analiza al hospital Santa Sofía, público y con buenas cifras a favor. Dejemos ya el “mamertismo” crónico. Uribe no es el culpable de todos los males que nos aquejan.