18 de octubre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

No al servicio militar obligatorio y sí al servicio social

1 de octubre de 2010
1 de octubre de 2010

La iniciativa busca la creación del Servicio Social Sustituto para quienes no quieran prestar el servicio militar, siempre y cuando acudan ante un comité objetor de conciencia (creado en la ley) para que los jóvenes argumenten las razones por las cuales no desean hacer parte de las Fuerzas Armadas.

De acuerdo con el proyecto, en 30 días se debe resolver la situación y una vez el solicitante haya sido declarado objetor, la autoridad debe informar en qué organismo o actividad debe prestar un servicio civil: acompañamiento a adultos mayores, en medio ambiente, en tránsito, Cruz Roja, Defensa Civil, derechos humanos, entre otros.

La legisladora Ramírez afirmó que “este servicio tendrá la misma duración del servicio militar y al final va a obtener una libreta social, la cual va a ser equivalente en beneficios a la libreta militar; es decir, el joven podrá acceder a la universidad, al empleo y cumplir con el país en términos generales”.

Clara López, presidenta del Polo Democrático, asistente al foro, saludó la iniciativa y dijo “de acuerdo con el espíritu y contenido sustancial de nuestra carta política de 1991,  la objeción de conciencia tiene vigencia y solamente hasta ahora se va a debatir con seriedad en el Congreso de la República por orden de la Corte Constitucional”.

Al evento también asistieron jóvenes de varias asociaciones de objeción de conciencia y estudiantes de los colegios capitalinos como el Francisco José de Caldas, Manuela Beltrán, Camilo Torres, Pedagógico Nacional, Castilla, entre otros.

“Si avanzamos en la reglamentación democrática de este proyecto, vamos avanzar en las vías para la paz y para una verdadera unidad nacional”, señaló el joven Andrés Felipe Valencia.

Igualmente, Iván Fajardo, otro joven de la localidad de Usme expresó las dificultades que padecen desde cuando están cursando el grado once y los problemas que deben sortear en las llamadas “batidas” por no tener resuelta su situación militar.

De acuerdo con Hernán Díaz, otro de los jóvenes, "deberían utilizar los camiones del ejército para reclutarlos, pero para la universidad”.