25 de octubre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Cosecha cafetera de Neira vale $32 mil millones

10 de octubre de 2010
10 de octubre de 2010

Sin embargo, este dinero se diluye en el pago de obligaciones bancarias y extrabancarias, jornales de recolectores, compra de insumos, renovación de cafetales y otro tanto, no mucho, para el ahorro.

La mitad de esos 32 mil millones de pesos, o sea 16 mil millones, les entraron a los caficultores entre enero y agosto de este año. La otra mitad, llegará este fin de año con la cosecha cuyo pico se verá al promediar noviembre, según el Comité Departamental de Cafeteros.

Esta cantidad es la que tantas expectativas ha suscitado entre los neiranos. Dieciséis mil millones de pesos lubricarán la oxidada economía doméstica que ha sido golpeada con inclemencia por fenómenos tales como la revaluación del peso frente al dólar, el cierre de empresas (Cementos Caldas), la recesión, el desempleo, la baja en las ventas del comercio y la pérdida del poder adquisitivo de los neiranos.
 
Parte de este dinero se lo embolsillarán los seis mil recolectores que ya están en las fincas cafeteras neiranas ordeñando los palitos de la rubiácea en una recia pelea contra el tiempo en el empeño de hacer rendir hasta el máximo el trabajo para obtener mayores resultados. Un porcentaje significativo de esta plata se queda en las cantinas, en las putas que llegan  como aves de mal agüero por esta época para explotar las debilidades sexuales de los campesinos y en los lugares donde pululan los juegos a la sombra de la minibonanza cafetera.

Sin embargo, algún efecto debe tener la campaña del Comité de Cafeteros para que el dinero de la cosecha no se vaya a la “alcantarilla” y se utilice en forma debida. Hay mensajes que invitan al ahorro, a la inversión sana, a la renovación de cafetales, al pago de acreencias y a la solución de necesidades.

La población más vulnerable es la de los recolectores que, en su gran mayoría, son personas de un bajísimo nivel escolar que carecen del sentido del ahorro y la inversión y viven el día a día. Gran parte del dinero de estos trabajadores se queda en los burdeles, las cantinas y las casas de juego.

Pero qué esperan el comercio y las entidades bancarias de Neira de la cosecha?

Luis Eduardo Botero, Supermercado la Ganancia

Estamos muy optimistas. La economía nuestra es típicamente cafetera y el café es la locomotora que mueve al municipio. Cuando hay café y buenos precios, la gente mejora su capacidad adquisitiva y el comercio reacciona muy positivamente en sus ventas. Lo más importante es que la gente compre aquí y de esta manera contribuya al repunte de la economía doméstica. Venimos de una situación difícil, caracterizada por la recesión, la revaluación y el estancamiento en las ventas del comercio. En lo que a La Ganancia respecta, si hay más ventas habrá más empleos.

Mario César Restrepo, Notario Público

Ya empieza a notarse el movimiento en la Notaría con la llegada de la cosecha cafetera. Se han incrementado las compra-ventas, las hipotecas y otras diligencias notariales. Todo esto constituye un buen augurio de que las cosas van a cambiar para mejorar. En el diálogo con el caficultor, con el campesino, uno sí ve que hay mucho optimismo, que la gente espera mucho. Ojalá. Neira es un gran municipio de gentes emprendedoras, dinámicas, con mucha proyección. Además, posee un gran potencial agropecuario. Tengamos fe que las cosas empiezan a mostrar un rostro bastante positivo.

Fernando Merchán, Droguería Universal

Ojalá los cafeteros vendan el café en Neira y no se lo lleven para Manizales y otras ciudades. Es importante que la plata del café se mueva aquí para que se oxigene la economía.  Es de esperar también que el dinero de los recolectores no se quede en los burdeles, ni en las cantinas, que se le dé un uso adecuado. Espero igualmente que las ventas en el comercio aumenten para que haya más empleo y bienestar.
 
Jairo Pérez, Agroneira

El dinero de la cosecha todavía no se está viendo. En octubre se empiezan a ver los primeros resultados. Es natural que cuando hay café el comercio y la economía local se reactiven.