7 de agosto de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Con paso seguro

12 de octubre de 2010
12 de octubre de 2010

Primero fue la sorpresiva asistencia del canciller Maduro a la posesión del Presidente Santos, después el encuentro de los dos mandatarios en Santa Marta, solo tres días después de asumir el gobierno, luego la visita de la canciller Holguín y otro cuatro ministros del gobierno colombiano a Caracas y la conformación de cinco comisiones de alto nivel para tratar los problemas bilaterales y ahora esta cumbre de Cúcuta en la que prácticamente la mitad del gabinete colombiano y venezolano se sientan a conversar sobre tantos temas pendientes en la agenda.

No cabe duda que se respira un nuevo ambiente en las relaciones y que cada vez se consolida más este clima que tendrá su punto máximo con la visita del Presidente Santos a Caracas en pocas semanas. Es un triunfo de la diplomacia frente a la confrontación, del diálogo frente al insulto del micrófono, de la búsqueda de soluciones antes que la generación de conflictos. Avanzamos en un camino conveniente y las pocas aves de mal agüero que le apostaban al fracaso de este esfuerzo de normalización liderado en forma discreta y brillante por la Canciller Holguín se quedan con los crespos hechos. Basta con señalar la decisión del gobierno venezolano de apoyar la llegada de Colombia al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, para constatar con hechos ciertos la solidez de esta nueva etapa en la que se trabaja sin prisa pero sin pausa con base en una agenda concreta y con un estilo directo y prudente. Quien habrá imaginado hace solo tres meses a Venezuela respaldando a Colombia nada más ni nada menos que para ocupar un asiento del Consejo de Seguridad?

El hecho de que se haya escogido a Cúcuta como sede de este encuentro es muy significativo. Desde hace muchos años hemos sido ignorados por los gobiernos de Bogotá y Caracas a quienes no parecía importarles la suerte de los habitantes de la frontera. Ahora en este nuevo espacio que se abre jugamos un papel fundamental y tener a los dos gobiernos sentados hablando de los problemas de Norte de Santander y el estado Táchira es una demostración palpable del nuevo interés. La canciller se ha convertido en la mejor defensora de nuestros empresarios para lograr el pago de la deuda de Cadivi, de nuestra competitividad para la realización de proyectos de infraestructura largamente aplazados, de nuestra gente con un plan social para las fronteras, en fin, hay consciencia de la importancia que tiene para las relaciones una buena situación de la frontera. Es claro que si fuímos nosotros los primeros afectados por las pésimas relaciones de años entre Uribe y Chávez, debemos ser ahora los primeros beneficiarios de la nueva era Chávez – Santos.

En fin, soplan mejores vientos que llaman al optimismo y debemos apostarle a esta nueva etapa. Ayer se definió en la Comisión de Infraestructura que en enero se arrancará el proceso para la construcción del Puente de Tienditas, se acordó definitivamente la prelación a los empresarios de nortesantandereanos en el pago de Cadivi para los próximos días, se reanudó la búsqueda de soluciones al problema de los combustibles, se comenzó a trabajar en la posibilidad de que el comercio en la zona de frontera sea en las monedas nacionales. Hay propuestas y avances concretos a los cuales debemos hacerles seguimiento para que no se conviertan en nuevas frustraciones para nuestra gente,.

Mientras tanto, solo tenemos que registrar con satisfacción este nuevo clima, celebrar la actitud de los dos gobiernos hacia esta frontera y confiar que en esta nueva etapa seremos actores principales en las relaciones binacionales para producir resultados de corto, mediano y largo plazo para nuestra gente.