23 de octubre de 2021
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Apoyo internacional frente al desdén por la justicia

8 de octubre de 2010

Con ella se pretende que el Comité de Derechos Humanos de los Parlamentarios haga seguimiento a las investigaciones que se adelanten y vele por su pronta y adecuada realización.

Algunos pueden considerar innecesario elevar esta queja ante un organismo internacional, dadas las recientes decisiones de la Procuraduría General de la Nación respecto a hechos como los señalados en la denuncia. Sin embargo, considero que la voluntad demostrada por esta entidad por esclarecer estos casos es algo excepcional; ha sido una lección bien aprendida en Colombia que en general, el Estado sólo se mueve a investigar ciertas conductas que le resultan particularmente incómodas cuando hay presión internacional.

Esa forma de actuar del Estado, refleja la política de desdén que ha existido históricamente frente a la solución de los conflictos internos a través de los sistemas judicial, de control disciplinario y fiscal; pareciera que “el dejar así” se hubiera institucionalizado bajo el supuesto de la presunta falta de memoria los colombianos.

En este escenario, el acompañamiento externo resulta esencial para romper las talanqueras que se crean por la ineficiencia de la rama judicial o de los organismos de control, por la captura de estos por parte de grupos de interés de todas las vertientes políticas, económicas, sociales e incluso delincuenciales, y por la cultura de la “leguleyadas” para argumentar decisiones contrarias al derecho sustantivo a la verdad.

Acudir a  la Unión Interparlamentaria, persigue resaltar que las maniobras ilegales de inteligencia realizadas eran motivadas por la condición de congresistas, que ostentábamos las víctimas de estos hechos. Si bien, la denuncia no señala presuntos responsables, es claro que los voceros del Partido Liberal en el Senado fuimos objeto de estas actividades; lo que insinúa que consideraban “blanco de inteligencia” a quienes ejercíamos legítimamente el derecho a la oposición política.

Con ello no sólo se vulneraron nuestros derechos humanos, sino que se puso en entredicho la democracia y el Estado de Derecho.

La próxima semana, el Comité de Derechos Humanos de los Parlamentarios vendrá al país. Esta visita reviste una gran importancia para el Estado colombiano, en especial para el Ejecutivo y la Rama Judicial que deberán acreditar fehacientemente su compromiso con el esclarecimiento y sanción de estos hechos.