19 de octubre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

«Tángara Real»: grupo de observadores de aves de Génova

25 de septiembre de 2010
25 de septiembre de 2010

Desde el inicio, el entusiasmo del grupo fue notable y su propuesta de trabajo ambiciosa. Se propusieron hacer inventarios de las aves en las fincas cafeteras de los miembros del grupo y sus allegados. Al realizar esa tarea, comenzaron a mejorar el conocimiento de la riqueza natural de su región, pero también a obtener
información útil para apoyar los procesos de certificación ambiental al café que se adelantan en la zona, ya que el conocimiento de la fauna es un aspecto que valoran algunas certificadoras.

Los inventarios de aves, de los que ya han realizado 14, han despertado tanto interés que tienen ya un plan para estudiar las aves en muchas otras fincas cafeteras del municipio.

El grupo está integrado por hombres y mujeres de diferentes edades y diversos oficios. A él pertenecen personas con experiencia y muchas historias por contar, como el caficultor y profesor Gonzalo López. También hay personas jóvenes, como Laura Londoño, que a sus ocho años es una de las más ávidas observadoras de aves y con “mejor ojo”.

Pero estos inquietos observadores, no solo registran la información sobre las aves. En cada visita a las fincas, anotan también las especies de árboles presentes en los sombríos, cañadas y fragmentos de bosque. Toman datos sobre su abundancia, el uso que se le da localmente y las interacciones con las aves. Han registrado aproximadamente 65 especies de árboles, como el Balso Blanco (Ochroma pyramidale) que es común en los nacimientos de agua, el Guamo Santafereño (Inga edulis) y el Nogal Cafetero (Cordia alliodora) que son muy usados como sombra y cuyas flores y frutos son alimento para
la fauna. En la lista de árboles también tiene el Cedro Rosado (Cedrela odorata) que es una especie clasificada en estado vulnerable debido a la alta demanda por su madera, y los Cauchos (Morus sp.) y el Laurel Pajarito (Nectandra sp.) que producen alimento para las aves.

Como resultado de sus observaciones ornitológicas, han registrado 74 especies de aves,
muchas de ellas difíciles de observar y en casos sólo detectables por el canto, como el Tororoi Dorsiescamado (Grallaria guatimalensis) y cuatro especies migratorias. De la lista total, el 66% pertenece al gremio de aves de bosque, matorral y de zonas arboladas, lo que se debe posiblemente al aporte del sombrío de la región a la biodiversidad.

El interés del grupo de observadores “Tángara Real” por los árboles y las aves va más allá del inventario, ellos quieren construir viveros con las semillas qu

Esperan de esta forma favorecer la conservación de la biodiversidad en el paisaje cafetero de Génova.