20 de octubre de 2021
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Llegó la niña.. ¿Y entonces?

26 de septiembre de 2010
26 de septiembre de 2010

… y el Director del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia IDEAM, Ricardo Lozano, reconoce entre las prioridades y preocupaciones del actual gobierno, la prevención de desastres generados por los fenómenos hidrometeorológicos.

Igualmente, en el XIII Congreso Nacional de Geotecnia de la Sociedad Colombiana de Geotecnia SCG que acaba de concluir en la Universidad Nacional de Colombia sede Manizales, y donde se trataron temas asociados a la Minería, la ingeniería de los suelos y las rocas, y los desastres naturales, el Instituto Colombiano de Geología y Minería INGEOMINAS ha entregado unas importantes publicaciones del “Proyecto Multinacional Andino: Geociencias para las Comunidades Andinas”, una importante herramienta para enfrentar dicha problemática ambiental, desarrollada como una iniciativa interinstitucional soportada en el liderazgo de los servicios geológicos de Argentina, Bolivia, Canadá, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, como países participantes, y cofinanciada por la Agencia Canadiense para el desarrollo Internacional ACDI.

Y no es para más: cuando apenas “empieza la función” con cerca de 70.000 hectáreas de cultivos afectadas en Colombia por las fuertes lluvias e inundaciones, según el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, se han perjudicado entre otras, plantaciones de arroz, maíz, hortalizas y cereales en 65 municipios de 14 departamentos de la geografía colombiana; e igualmente, mientras la Director de Socorro de la Cruz Roja Colombiana entrega un balance de 770 mil damnificados por la ola invernal en 412 municipios de 27 departamentos, también se informa que ríos tan importantes como el Magdalena, el Cauca, el Atrato y el San Jorge están ad portas de causar graves emergencias.

En consecuencia, a las prioridades señaladas como de consenso para Colombia, tales como fortalecer las bases de datos con estadísticas confiables de detalle y de largo plazo, propiciar el intercambio de información y experiencias, e incorporar y desarrollar tecnologías para la gestión integral de los desastres, podríamos añadir las de resolver cuanto antes la precaria cartografía del país e implementar los programas ambientales más estratégicos, partiendo de la necesaria incorporación de la dimensión del riesgo en los POT ya aplicada por gran parte de nuestros municipios, e impulsar una cultura preventiva de los desastres donde los actores sociales se incorporen como actores y las regiones como su sujeto de reconstrucción.

Desde el OAM, Gonzalo Duque-Escobar