2 de octubre de 2022
Directores
Juan Sebastián Giraldo Gutiérrez
Ximena Giraldo Quintero

La educación necesita más cualificación cada día

15 de septiembre de 2010
15 de septiembre de 2010

También el represamiento de los procesos en los juzgados, el sida, las vías que tanto y tanto se necesitan en todas partes, los desplazados por la violencia, el costo de los productos del diario comer, las tarifas injustas de los servicios públicos, el incremento de las desnutrición infantil, del hacinamiento y los no culpables de hechos atroces de las cárceles y otras muchas estadísticas, donde el Estado y los especialistas en cada materia gozan con los números –la cantidad –  y no se detienen a observar a fondo  la cualificación de los hechos, que es donde interviene con conocimiento de causa la persona como tal, se rescata y se fortalece la dignidad y representatividad del ser humano (mejor dicho Usted y Yo),  quienes somos  al fin y al cabo los responsables de los resultados dignos de tener en cuenta para corregir tanta cosa sucia e injusta,  que nos sucede todos los días.

 Hay un sector básico, trascendental, que está pidiendo a gritos una verdadera y seria cualificación de sus estadísticas, y “resultados intelectuales y formativos”: la educación nacional en todas, y cada una de sus escalas: preescolar, primaria, secundaria, universitaria y post-universitaria, sin olvidar a los profesores que ya les dio hasta por ser copiones o, empasteladores de exámenes, tramposos, como acaba de suceder en unas pruebas  para puestos administrativos de esa rama. Según el ministerio respectivo, y por  ende el mismo gobierno, la “cobertura es sencillamente extraordinaria y ha superado todos los cálculos en la historia de Colombia”. En esto puede que tengan la razón. Porque la cobertura es cubrimiento, o sea mayor y mayor cantidad. Y aquí es donde surge la inquietud: ¿la calidad y cualidad de esa gran cobertura dónde está, cómo se refleja y a qué nos ha conducido?…

Simplemente a una fusión, o más bien mezcla de establecimientos educativos, sin ton ni son. Hay expertos preocupados con los centros educativos mixtos.  Nombramientos de profesores y administrativos que no son, ni lo uno ni lo otro; reina una competencia desleal entre ellos mismos. Flota en el ambiente una pérdida alarmante de la confianza, esperanza y posibilidad de una buena formación en los profesores, también de los padres de familia, y los estudiantes. Y por tanto estamos frente a un gran cáncer social, que entre otras cosas ya hizo metástasis en todos los campos de la sociedad y tiene que ver con que la educación, ha sido convertida en empresa comercial, donde los resultados económicos son más importantes que la calidad  y la formación de buenos ciudadanos. Necesitamos urgentemente, profesores bien preparados y bien pagos.

En materia educativa en manos de quién estamos: de las utilidades, exegéticamente concebidas, aceptadas e impuestas por quienes nos dirigen. Nos están dirigiendo personajes de ambos sexos, sin ningún escrúpulo y divorciados totalmente de la dignidad y el respeto. Afectados ya por la globalización, e inclinados formalmente por la obtención de logros a costa de lo que sea, donde quien paga los platos rotos es el ciudadano de carriel y sombrero y la mujer de delantal blanco y pañuelo, cosidos ambos por la responsabilidad y compromiso con sus hijos para que sean hombres y mujeres de bien.          
La educación está descompuesta –miremos las recientes matanzas dentro de los establecimientos, niños armados, matones y desafiantes, maestros acosadores sexuales y de los otros… La educación se volvió utilitarista y en otro negocio de oferta y demanda, en conclusión, sin una educación altamente cualificada, no llegaremos a nada.