19 de octubre de 2021
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Elecciones legislativas hoy en Venezuela

26 de septiembre de 2010
26 de septiembre de 2010

La oposición venezolana no participó en las pasadas elecciones parlamentarias del 2005, porque consideró que carecía de suficientes garantías de transparencia de parte del gobierno de Chávez Frías. Pero hoy, ésta asiste dispuesta a recuperar su espacio en un parlamento donde el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) tiene la mayoría.

Analistas venezolanos consideran que cualquiera que sea el resultado para la oposición, será una derrota para Chávez, pues es claro que la oposición le arrebatará un porcentaje —alto según las encuestas de los últimos días— y sin importar cuánto, será una pérdida para Chávez.

Un total de 12,562 centros de votación, con 36,773 mesas repartidas en 87 circunscripciones, serán instaladas en Venezuela. El país elegirá a 165 diputados a la Asamblea Nacional y a 12 diputados al Parlamento Latinoamericano o Parlatino.

Al cierre de esta edición, la víspera se reportaba en calma, aunque trascendió que el Gobierno expulsó a un observador ecuatoriano y a otro español.
 
ELECCIONES CRUCIALES

Actualmente, la única oposición al gobierno de Chávez en la unicameral Asamblea de ese país es un pequeño grupo de disidentes, que fueron electos en el 2005, bajo la bandera de una alianza oficialista que se conoció como Quinta República.

Es por eso que las elecciones de hoy son igual de cruciales para el Gobierno y la oposición. El Gobierno apuesta a mantener al menos dos tercios de los 165 diputados para profundizar su “revolución bolivariana”; y la oposición, a volver con fuerza para frenar el proyecto chavista, que califican como una dictadura que ha empobrecido al país, a pesar de sus recursos petroleros.

Según los cálculos de ambos sectores, con dos tercios de los curules (110 diputados), los parlamentarios de un sector pueden aprobar sin discusión las leyes orgánicas y también designar a los titulares de los otros poderes del Estado, como al presidente del Tribunal Supremo de Justicia, el contralor de la República, el Fiscal y otros.

También éstos decidirían los próximos tratados de cooperación de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), con la que Chávez ha extendido su proyecto político del “Socialismo del siglo XXI” a otros países, entre ellos Nicaragua, desde el regreso de Daniel Ortega al poder, en enero del 2007.

La agencia de noticias AFP recordó ayer que el jueves en el cierre de campaña Chávez manifestó que quiere ganar las elecciones “por nocaut”.

La oposición participa en una alianza heterogénea de partidos y organizaciones cívicas en la bautizada Mesa de la Unidad Democrática. La opositora Delsa Solórzano dijo a AFP que ellos quieren “una Venezuela en paz, libre, democrática y popular, donde se puede pensar rojo (el color del chavismo), pero también pensar en azul”.

La meta de la oposición no es poca por la polarización del país, pero también porque a la fecha el gobierno de Chávez sólo ha perdido una de las 13 elecciones que ha organizado en el poder.

La advertencia de algunos analistas es en que la Ley Electoral vigente alteró la relación entre la población y el número de diputados, por lo que podría darse la situación inédita de que la oposición obtenga más votos, pero menos parlamentarios.

El país que vota hoy enfrenta una economía recesiva, fuertes caídas en la producción e inversiones, una inflación de casi 30 por ciento acumulada en un año y una ola de violencia que sólo en 2009 dejó 19,000 muertos, según cifras oficiales. También ha trascendido la corrupción.

Más de 200 observadores internacionales, llamados en Venezuela “acompañantes”, porque lo que digan no es vinculante, fueron invitados a las elecciones, unos 150 por el Poder Electoral y el resto por los partidos.