19 de octubre de 2021
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Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

El Campanario

13 de septiembre de 2010
13 de septiembre de 2010

En medio del pantano y el barro, el nieto predilecto del Presidente Carlos Lleras dijo que fue objeto de chuzadas, seguimientos y averiguaciones alrededor de su vida privada, pese a ser un aliado político del gobierno del doctor Uribe. Aunque él no mencionó esta parte, nosotros la agregamos: Y hasta de atentados dinamiteros de los cuales salió vivo, pero con menos falanges en su mano izquierda.

El ministro Vargas expresó: “Si esto hicieron con los amigos del gobierno, ¿qué no   harían con sus enemigos”?

El arte de abrir un noticiero

Cuando no había en Colombia canales privados de televisión y abundaban los buenos noticieros dirigidos con mano maestra por sus adjudicatarios o sus hombres de confianza, era un deleite verlos competir por la gran noticia de apertura de sus emisiones que iría destacada al día siguiente en las primeras planas de los diarios del país.

Como todo tiempo pasado fue mejor, ahora la noticia de abrir no es la de gran factura en el concierto nacional sino la minucia, la de poca monta, que luzca más atractiva para la galería adicta a la baranda policial, por la dosis de violencia que contenga,   protagonizada generalmente por las pobres gentes de los barrios más humildes.

Se les hace agua la boca a los editores ante el episodio marcado por la desgracia para darle inicio al noticiero a la hora del almuerzo. Dejamos constancia de que a veces matizan la basura con las “apariciones” de la virgen María o las refriegas entre escolares o colegiales.

Las estrellas de las redacciones ya no son los especialistas en la política y la economía sino los reporteros más duchos en la crónica roja.

Una pléyade respetable

En el arte de saber elegir la noticia de abrir hubo, en la televisión del pasado, verdaderos maestros del oficio que hoy tienen escasos émulos en los informativos de los descuidados canales públicos.

Sentaron cátedra en el periodismo audiovisual, sin el respaldo de la tecnología del tercer milenio, artistas de la talla del paisa Alberto Acosta, quien hizo famosa la sabia consigna de los ojos abiertos y los oídos despiertos. Arturo Abella, el historiador bogotano que implantó en la pequeña pantalla de su Telediario las noticias en tertulia. La calidad excelsa de los noticieros que tuvieron la fortuna de contar con el buen  criterio periodístico de Alfonso Castellanos, Mauricio Gómez, Ernesto Rodríguez, Darío Restrepo, Daladier Osorio, Javier Ayala, Gabriel Ortiz, Alfonso Morillo y Juan Guillermo Ríos, entre otros.

El artículo de María Jimena

Dos notables dirigentes caldenses se han pronunciado acerca d el duro artículo de María Jimena Duzán, aparecido en Semana, sobre la corrupción y el desgreño en el departamento de Caldas.

Dice el ex gobernador Emilio Echeverri Mejía: “Realmente nos duele mucho a quiénes tenemos una acendrada y clara noción de lo que es el ejercicio ético del poder y la política. Me duele el  que se pueda decir que todos los gobernadores de Caldas de los últimos 25 año fueron corruptos….A mi que me esculquen!!!!, así parezca  que ¨una golondrina no hace verano¨, pero nadie podrá señalar un solo acto de mi gobierno merecedor de mínima sospecha, lo que me llena de orgullo y tristeza en medio de las  verdades inobjetables del articulo de la periodista Jimena  Dussán. Que pasa, ademas, si tiene que ser la prensa de afuera la que nos desnude?. La purificación del Estado en Colombia queda recluida en la prensa como último recurso de nuestra inerme sociedad. Buena reflexión para mis apreciados periodistas ex colegas locales”.

El de Mario calderón Rivera dice a la letra: “Doña Maria Jimena no suele ser muy objetiva. Casi siempre da en el blanco, pero como dispara con escopeta regadora termina maltratando la verdad.  Creo que con ella no hay muchas posibilidades de rectificación, a menos que periodistas de verdad como Maria Isabel Rueda o Alberto Casas tomen la iniciativa desde las ventanas que ellos dominan y que son el mejor camino para que la verdad completa se conozca”.

Para estudiantes de periodismo

Pequeña pero muy útil lección de escritura del maestro  George Orwell que aplica permanentemente el semanario británico The Economist, influyente medio que encabeza su libro de estilo con las seis reglas:

1) Nunca uses una metáfora, símil o cualquier otra figura de estilo que estés acostumbrado a leer

2) Nunca utilices una palabra larga cuando puedas reemplazarla por una corta

3) Si puedes cortar una palabra, córtala

4) Nunca utilices el pasivo cuando puedas utilizar el estilo directo.

5) Nunca utilices una expresión extranjera o científica si existe un equivalente en la lengua de todos los días

6) Rompe cualquiera de estas reglas si te obligan a escribir algo que suene fatal.

Los economistas del tercer milenio

Curiosa teoría económica que se acaba de anunciar en los Estados Unidos. Su autor se llama Marc Faber. Es analista de inversiones y empresario.

En junio de 2008, cuando el Gobierno Bush estudiaba lanzar un proyecto de ayuda a la economía Americana, Marc Faber escribía en su boletín mensual un comentario con mucho humor:

"El Gobierno Federal está estudiando conceder a cada uno de nosotros una suma de U$$ 600.00.

Si gastamos ese dinero en Walt-Mart, ese dinero va para la China.

Si gastamos en gasolina, va para los árabes.

Si compramos un computador, va para la Índia.

Si compramos frutas, irá para México, Honduras o Guatemala.

Si compramos un buen auto, irá para Alemania o Japón.

Si compramos tonterías, se va para Taiwan, y ningún centavo de ese dinero ayudará a la economía norteamericana.

El único medio de mantener ese dinero en USA es gastándolo con prostitutas  o  cerveza, considerando que son los únicos bienes todavía producidos en Gringolandia. Yo, estoy haciendo mi parte…”

Tilín Tilín. A Pachito Santos ya lo miran en la Torre Sonora como un inamovible, así no le esté saliendo bien la tarea periodística, porque el ex vicepresidente llegó a RCN a tratar de hacer lo que no sabe,  por orden expresa de Carlos Julio y Antonio José Ardila, los hijos del gran cacao santandereano.